Lejos de lo que se temía, sus diputados no cuestionaron su liderazgo

 12 junio
La primera ministra, Theresa May, y el ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, participaron el lunes en la primera reunión del gabinete tras las elecciones del jueves 8 de junio.
La primera ministra, Theresa May, y el ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, participaron el lunes en la primera reunión del gabinete tras las elecciones del jueves 8 de junio.

Londres

La primera ministra británica, Theresa May, logró este lunes aplacar el enojo de los diputados de su partido conservador durante una reunión, cuatro días después de unas elecciones legislativas en las que perdió su mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes.

Muy debilitada al haber perdido su mayoría absoluta en el Parlamento, Theresa May debió rendir cuentas de este fracaso inesperado, pues las encuestas le eran ampliamente favorables.

“Los he metido en este lío y los voy a sacar de él”, prometió May por los malos resultados cosechados en las elecciones anticipadas que ella convocó.

Después de que varias personalidades políticas reclamaron su dimisión en los últimos días, sus diputados no cuestionaron su liderazgo este lunes, según varios asistentes a la reunión en Westminster.

“Ganó y debe seguir siendo primer ministra”, declaró uno de ellos tras el encuentro.

La jefa del Gobierno habló con sus diputados de las negociaciones que está llevando a cabo con el Partido Unionista Democrático (DUP), una formación norirlandesa ultraconservadora, para lograr una mayoría en el Parlamento.

Les aseguró que el DUP no tendrá ninguna influencia sobre la política de reconocimiento de los derechos de los homosexuales ni sobre la neutralidad del Gobierno británico en Irlanda del Norte, dos cuestiones que desataron numerosas críticas de la oposición.

Poco antes de la reunión, la BBC anunció que la ceremonia de apertura del Parlamento, en la que la reina lee el programa legislativo del Gobierno, no tendrá lugar el próximo lunes, tal y como estaba previsto, sino unos días después.

El viceprimer ministro Damian Green confirmó ese aplazamiento y lo justificó en la necesidad de cerrar primero un acuerdo con el DUP.

En el marco de esas negociaciones, May se reunirá el martes en Londres con la líder del partido norirlandés, Arlene Foster.

Las negociaciones del brexit

El ministro del brexit, David Davis, renovado en el cargo, apoyó a May en la radio BBC y dijo que, en cuanto al brexit, nada ha cambiado. Davis reiteró que una salida del mercado único europeo es necesaria “para retomar el control” de las fronteras británicas y que sigue existiendo la posibilidad de que no se alcance un acuerdo.

En Bruselas, el negociador europeo para el brexit (la separación británica de la Unión Europea), Michel Barnier, abordó este lunes con responsables británicos cuestiones como fechas u organización de las negociaciones, indicó el portavoz del ejecutivo comunitario Alexánder Winterstein.

En la Unión Europea existe inquietud sobre un eventual retraso del inicio formal previsto para el 19 de junio por el resultado de los comicios británicos.

Numerosos analistas consideraron el lunes que May podría verse obligada a abandonar la idea de un brexit “duro” y a mantener al país en la unión aduanera y mercado único europeo (brexit blando).

Según el Daily Telegraph, en días recientes miembros del gabinete de May se habrían reunido en secreto con parlamentarios laboristas para allanar el camino hacia un “brexit blando” a través de una comisión interpartidaria.

La única certeza, según Carolyn Fairbairn, directora de la mayor patronal británica, es que “se ha alejado la probabilidad de conseguir un buen acuerdo para el Reino Unido”, según escribió en el Financial Times.

El nuevo Parlamento británico se instalará por primera vez el martes, antes de la ceremonia de apertura solemne del 19 de junio, cuando está previsto que comiencen las negociaciones sobre la esperada salida del Reino Unido de la Unión Europea, para iniciar un camino en solitario.