10 febrero, 2015

Londres. AFP. Primer banco europeo, el británico HSBC es una firma gigantesca presente en todos los continentes que ya se ha quemado varias veces en su búsqueda de grandes negocios.

Fundado en el Lejano Oriente en 1865 para financiar el comercio entre Asia, India y Europa, el banco HSBC (Hongkong and Shanghai Banking Corporation) alcanzó dimensión mundial a finales del siglo XX.

A su gran actividad en Asia, sumó implantación en Estados Unidos y el Reino Unido, el corazón financiero de Europa.

Desde principios de los 1990, tiene la sede en Londres. Su cuartel general se encuentra en el distrito financiero de Canary Wharf, en un rascacielos de 200 metros, desde donde reina sobre un imperio de más de 250.000 empleados que velan por 50 millones de clientes en 74 países.

Gobiernos, empresas, inversores, particulares. El banco se dirige a todo tipo de clientela con una amplia gama de productos, de la simple cuenta corriente a instrumentos derivados financieros más complejos.

Es su banco privado, la parte adaptada concretamente a las necesidades de su clientela rica, la que está en tela de juicio en el caso SwissLeaks .

Pesquisa. Según esta investigación difundida por grandes medios internacionales, 180.600 millones de euros de dinero no declarado transitaron por cuentas de HSBC Private Bank en Ginebra, entre el 9 de noviembre del 2006 y el 31 de marzo del 2007, escondidos, entre otros rincones, en estructuras con ventajas fiscales en Panamá y las islas Vírgenes británicas.

“Hay una estrategia deliberada del banco de posicionarse cerca de los clientes ricos en el mundo entero, particularmente en Asia, donde HSBC está muy presente en Hong Kong y Singapur”, explicó a la AFP Maxime Mathon, del gabinete de análisis AlphaValue.

HSBC ha hecho limpieza en sus actividades suizas, cuando la banca privada sigue siendo una de sus actividades mundiales importantes, con $382.000 millones de activos a su cargo en marzo del 2014.