4 octubre, 2015
António Costa, líder del Partido Socialista, participó el viernes en el mitin de cierre de campaña electoral en Lisboa. | AFP
António Costa, líder del Partido Socialista, participó el viernes en el mitin de cierre de campaña electoral en Lisboa. | AFP

Lisboa. EFE. Portugal vivía el sábado una tranquila jornada de reflexión sin incidentes en la víspera de unas de las elecciones legislativas más disputadas de su historia, cuyos resultados, a juzgar por los sondeos previos, auguran escenarios complicados para formar gobierno.

Después de meses en los que el Partido Socialista (PS, opositor ) de António Costa se perfilaba como favorito, las encuestas se decantaban desde mediados de setiembre hacia la coalición conservadora que encabeza el primer ministro, Pedro Passos Coelho, con una ventaja cada vez mayor frente a su rival.

No obstante, el elevado número de indecisos –se estima en alrededor del 20% del electorado– mantenía la expectación en Portugal, donde este domingo casi 9,7 millones de personas elegirán entre las 16 candidaturas que se presentan.

Estaba previsto que el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, se dirigiera el sábado en la noche al país con un mensaje en el que apelaría a los portugueses a que acudan a las urnas.

Sin fuerza dominante. Cavaco Silva, quien está a punto de acabar su mandato, tendrá que enfrentarse después de este lunes a un panorama complicado si se cumple lo que auguran los sondeos: un escenario sin mayorías absolutas y en el que, a priori, no se espera que pueda haber acuerdos para gobernar entre varias formaciones.

Integrada por el Partido Social Demócrata (PSD) y el Centro Democrático y Social (CDS, democristiano), la coalición conservadora Portugal à Frente obtendría alrededor del 35% de los votos, frente al 30% de los socialistas.

La ventaja de Passos Coelho le impediría, no obstante, revalidar la mayoría absoluta con la que gobierna ahora, y la falta de partidos en la derecha con posibilidades reales de obtener diputados impide que la alianza pueda pactar con otras formaciones.

Al otro lado del espectro político, las encuestas prevén que las otras dos fuerzas de la izquierda con representación en el Parlamento, el Partido Comunista Portugués (PCP) y el Bloque de Izquierda (marxista), obtengan alrededor del 10% y el 5% de los sufragios, respectivamente.

Sin embargo, tampoco está previsto que los socialistas puedan aliarse con estas fuerzas para llegar al Gobierno.

Tanto el líder comunista, Jerónimo de Sousa-, como la portavoz del BE, Catarina Martins, han repetido varias veces que no están disponibles para llegar a un acuerdo con los socialistas.

Algunos analistas incluso plantearon la hipótesis de formar un gobierno de “bloque central” entre conservadores y socialistas, como en los años 80.

Ante este escenario, Cavaco Silva, que durante meses ha repetido la importancia de que Portugal tenga un gobierno mayoritario y estable, deberá decidir si encarga la formación de un Gobierno en minoría o si intenta buscar otros consensos.

Tras la intensa campaña electoral que finalizó este viernes, estos interrogantes quedarán resueltos el domingo en los colegios electorales lusos, que abrirán desde las 8 a. m. (1 a. m. en Costa Rica) hasta las 7 p. m. (12 m hora de Costa Rica)

En el archipiélago de las Azores permanecerán abiertos una hora más.