Este viernes ocurrieron una serie de atentados en París que dejó como saldo al menos 127 personas muertas y 300 heridas.

 14 noviembre, 2015

Paris

Francia es un blanco privilegiado, pero no único, de los yihadistas, que le recriminan desde la prohibición del velo en las escuelas hasta la participación en la coalición contra el grupo Estado Islámico.

"Si ustedes quieren matar a un infiel norteamericano o europeo, en particular los malvados y sucios franceses, (...) cuenten con Alá y mátenlo de cualquier manera", proclamó en septiembre de 2014 un portavoz del EI, Abú Mohamed al Adnani, después del comienzo de los bombardeos de la coalición contra su organización en Irak.

Inspirados o no por esa consigna, los yihadistas atacan con violencia inusitada a Francia desde hace un año. En enero, 17 personas murieron en los atentados contra el semanario satírico Charlie Hebdo, contra una mujer policía y contra un supermercado kósher. En junio, un hombre decapitó a su empleador en el este de Francia.

El viernes, una serie de ataques, incluyendo por vez primera kamikazes, causaron al menos 127 muertos y 300 heridos en París.

Francia es un "blanco a causa de sus actividades antiterroristas en el norte y en el centro de África, pero también a raíz de presuntos malos tratos y discriminaciones contra la minoría musulmana del país", señala Matthew Henman, del centro londinense IHS Jane's, especializado en cuestiones de defensa.

Francia, cuyo ejército combatió a los islamistas en Malí y apoya la acción africana contra el grupo nigeriano Boko Haram, llevó a cabo 283 bombardeos contra el EI en Irak desde el comienzo de sus operaciones en ese país, en septiembre de 2014.

Desde octubre de 2015 actúa también en Siria, donde aviones de combate franceses realizaron cinco bombardeos contra campos de entrenamiento del EI e instalaciones petroleras. Su portaaviones Charles de Gaulle estará en la región en diciembre para intensificar esa campaña.

Un testigo del ataque del viernes contra la sala de espectáculos Bataclan (más de 80 muertos), Pierre Janaszak, afirmó que "oyó claramente (a los atacantes) decir a los rehenes: 'la culpa es del (presidente François) Hollande, él no tiene por qué intervenir en Siria".

No obstante, Shashank Joshi, investigador del Royal United Services Institute (Rusi) de Londres, considera que "los pretextos y las causas de tales ataques son sumamente complejos y rara vez hay un solo factor en juego".

"No creo que Francia estaría protegida si cesara esos bombardeos, porque los terroristas la acusarían de otras provocaciones", estima, recalcando que los ataques del viernes, dado su nivel de sofisticación, fueron planificados probablemente antes del comienzo de los bombardeos en Siria.