El gobierno islamista conservador prohibió cualquier concentración en la plaza Taksim de Estambul y amenazó con detener a aquellos que participen en los movimientos

 31 mayo, 2014
Un manifestante enmascarado llevaba este sábado una bandera turca durante una manifestación con motivo del primer aniversario de las protestas antigubernamentales en la plaza de Taksim, en Estambul.
Un manifestante enmascarado llevaba este sábado una bandera turca durante una manifestación con motivo del primer aniversario de las protestas antigubernamentales en la plaza de Taksim, en Estambul.

Estambul

La policía turca antidisturbios disparó gas lacrimógeno y utilizó cañones de agua en Estambul y en Ankara contra centenares de manifestantes en el primer aniversario de las protestas antigubernamentales de 2013.

La policía se enfrentaba a centenares de manifestantes en la calle Istiklal, cerca de la plaza Taksim de Estambul, acordonada por unidades antidisturbios, según un periodista de la AFP en el lugar.

En la capital Ankara, la policía antidisturbios utilizó gas lacrimógeno y cañones de agua contra unos 1.000 manifestantes en la céntrica plaza Kizilay.

Los opositores al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, convocaron para este sábado manifestaciones en Estambul y en las grandes ciudades de Turquía para la conmemoración de las protestas y denunciar el creciente autoritarismo del gobierno.

Antes, un grupo de manifestantes prendió velas y lanzó palomas en el parque Guven, donde un hombre de 26 años, Ethem Sarisuluk, murió de una bala en la cabeza disparada por la policía el año pasado.

El gobierno islamista conservador prohibió cualquier concentración entorno a la plaza Taksim de Estambul, corazón de las protestas iniciadas en mayo de 2013, y amenazó con detener a aquellos que participen.

Ante el riesgo de nuevos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, el gobierno movilizó 25.000 hombres y unos 50 cañones de agua, como los utilizados recientemente para reprimir las protestas antigubernamentales por la muerte de cientos de mineros en la localidad de Gezi.

Miles de policías empezaron a desplegarse a primera hora de la mañana en la plaza Taksim con la consigna de impedir cualquier concentración.

"Sabemos lo que vivió Turquía el pasado mes de junio (...) No queremos que estos incidentes se reproduzcan", señaló esta semana el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu.

En la madrugada del 31 de mayo de 2013, la policía desalojó violentamente el parque de la plaza Taksim, donde cientos de militantes ecologistas se oponían a su destrucción en el marco de un proyecto urbanístico.

Estas protestas, alimentadas por la represión, se convirtieron rápidamente en una oleada de contestación política sin precedentes contra Erdogan, que gobierna el país desde 2003, y en la que participaron 3,5 millones de turcos, según cifras oficiales de la policía.

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