Particulares pagaron fiesta y bufé que tuvieron un costo de 18.000 euros

 23 mayo, 2014

Roma. EFE. El Papa “no ha quedado muy contento” al ver las imágenes de la lujosa comida a la que asistieron religiosos, empresarios y periodistas italianos en la azotea de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos durante la reciente canonización de los dos papas , informó el semanario L'Espresso .

El enfado del Pontífice llega después de que este medio de información general adelantó en su página de Internet una parte del reportaje que publica hoy, viernes, y en el que se ve cómo unos 150 invitados asistieron a la ceremonia de canonización del 27 de abril desde la azotea del edificio vaticano, para después disfrutar de una fiesta y un bufé que costaron a patrocinadores privados unos 18.000 euros.

“No puedo revelar lo que ha dicho (el Papa). Le he informado y solo puedo decir que no ha quedado muy contento, por usar un eufemismo. Pero puedo asegurar que estos episodios no volverán a producirse”, declaró el cardenal Giuseppe Versaldi, presidente de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos, a un programa de televisión emitido anoche.

El purpurado aseguró que desconocía la celebración de la fiesta en la terraza de la prefectura que preside y que únicamente le habían pedido permiso para que algunas personas pudieran acceder a la azotea para asistir a la ceremonia de santificación de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II.

En las fotografías, publicadas ya en la página de Internet Dagospia , que se ocupa de prensa del corazón, se ve cómo entre los invitados estaban algunos periodistas famosos en Italia como Bruno Vespa o Maria Latella, y Marco Carrai, colaborador y brazo derecho del primer ministro Matteo Renzi, pero también el presidente del banco vaticano, Ernst von Freyberg.

El papa Francisco gesticula a su llegada a la audiencia general de los miércoles, en la plaza de San Pedro, en la ciudad del Vaticano. Pidió a los asistentes que rezaran por él ante su próximo viaje a Tierra Santa. | EFE
El papa Francisco gesticula a su llegada a la audiencia general de los miércoles, en la plaza de San Pedro, en la ciudad del Vaticano. Pidió a los asistentes que rezaran por él ante su próximo viaje a Tierra Santa. | EFE

Según L'Espresso , al Papa tampoco le gustó que se celebrase una eucaristía en la azotea y cómo se dio la comunión con las hostias dentro de un vaso del cáterin.

En las imágenes se observa cómo el encargado de distribuir la comunión fue Lucio Angel Vallejo Balda, quien es el secretario de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos y miembro de la comisión investigadora de los organismos económicos y administrativos de la Santa Sede .

“No hablo de la azotea. Gracias a Dios tenemos otros problemas”, fue la respuesta de Vallejo Balda a las preguntas que le hizo el semanario italiano sobre esta comida.

Investigación. El reportaje de L'Espresso explica que tras el enfado del papa Francisco se está buscando a los responsables de esta actividad, la cual fue celebrada en los tejados del Vaticano mientras cientos de miles de personas pasaban la noche a la intemperie en un intento de poder asistir a la ceremonia.

El semanario dice que la anfitriona y organizadora de la fiesta fue la controvertida Francesca Chaouqui, una joven de relaciones públicas asesora de Francisco.

La revista italiana publica también la invitación enviada en nombre de la prefectura y en la que se leen el nombre de los dos patrocinadores que estuvieron a cargo de la fiesta.

Estos fueron Assidai, el seguro médico de los altos dirigentes, que desembolsó 13.000 euros para las sillas y estructuras de madera desde las que los invitados pudieron gozar de la espectacular vista de la plaza de San Pedro, y la petrolera italiana Medoilgas, que financió los 5.000 euros del bufé.

Por su parte, Chaouqui desmintió haber estado al frente de la organización de la fiesta.