Obama espera ejecución de acuerdo de Ginebra, firmado el jueves en esa ciudad

 20 abril, 2014

Donetsk, Ucrania AFP Los patriarcas ortodoxos de Kiev y Moscú se enzarzaron este sábado en una guerra de plegarias, pocas horas antes de la Pascua, en momentos en que el este de Ucrania vive una insurrección armada prorrusa.

En Kiev, el patriarca de la Iglesia ortodoxa ucraniana, Filaret, condenó la “agresión” del país vecino. “Rusia, que nos había garantizado la integridad territorial, ha cometido una agresión”, dijo.

“Dios no puede estar del lado del mal; por eso, el enemigo del pueblo ucraniano está destinado a fracasar”, aseguró.

En tanto, en la catedral del Cristo Salvador en Moscú, el patriarca Cirilo dijo: “Tenemos que rezar hoy por el pueblo ruso que vive en Ucrania, para que el Señor instaure la paz sobre la tierra ucraniana que deshaga los designios de quienes quieren destruir a la Santa Rusia”.

Presiones. Estados Unidos aumentó la presión sobre Moscú para que obligue a los prorrusos a evacuar los edificios administrativos ocupados en el este de Ucrania, aún bajo control de los separatistas.

En Donetsk, la gran ciudad industrial del este, los separatistas prorrusos seguían atrincherados en la administración regional.

El edificio público, rodeado de sacos de arena, neumáticos y muebles a manera de barricadas, está vigilado por hombres con pasamontañas en un contexto de aparente normalidad en las calles.

Las autoridades proeuropeas de Kiev intentaron la víspera tender la mano a los prorrusos, a quienes prometieron una importante descentralización y un estatuto de protección para la lengua rusa.

Sin embargo, el anuncio tiene pocas probabilidades de funcionar, puesto que el 70% de los habitantes de la región de Donetsk considera que estos dirigentes son “ilegítimos”, según una encuesta publicada el sábado por el semanario Dzerkalo Tyjnia .

El sondeo refleja también que 52,2% de las personas encuestadas están en contra de la incorporación de la región a Rusia.

La ex primera ministra y candidata a la elección presidencial del 25 de mayo, Yulia Timoshenko, indicó que “era posible un compromiso”, después de reunirse con algunos grupos de prorrusos.

Estados Unidos advirtió a Moscú que le observaría de cerca para asegurarse de que cumple con el acuerdo de Ginebra, concluido el jueves entre los jefes de la diplomacia de Rusia, Ucrania , Estados Unidos y la Unión Europea.

El acuerdo prevé el desarme de los grupos armados ilegales y la evacuación de edificios ocupados, así como una amnistía para aquellos que entreguen las armas, excepto para los que hayan cometido asesinatos.

En diálogo telefónico con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, “exhortó al respeto total e inmediato del acuerdo de Ginebra del 17 de abril”.