21 abril, 2015
Inmigrantes rescatados conversaron ayer con un miembro de la Orden de Malta después de que el barco pesquero que los transportaba se hundió el domingo frente a las costas de Libia. | AFP
Inmigrantes rescatados conversaron ayer con un miembro de la Orden de Malta después de que el barco pesquero que los transportaba se hundió el domingo frente a las costas de Libia. | AFP

Ginebra. AFP. El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos , Zeid Ra’ad al-Husein, criticó ayer las políticas migratorias “cínicas” de la Unión Europea (UE) y acusó a Bruselas de transformar el Mediterráneo en un “gran cementerio”.

“Europa da la espalda a algunos de los migrantes más vulnerables del mundo y se arriesga a transformar el Mediterráneo en un vasto cementerio”, dijo Zeid en un comunicado emitido tras los últimos naufragios producidos frente a las costas europeas y que podrían sumar más de un millar de muertos.

El balance oficial del último hundimiento , acaecido el domingo, es de unos 800 muertos y 28 rescatados, según informaron anoche el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Organizaicón Internacional para las Migraciones (OIM).

Para Zeid, los europeos deberían reconocer que necesitan mano de obra poco calificada y admitir que los refugiados tienen derecho a la protección.

Zeid exhortó a los Gobiernos de los países de la UE a adoptar “un enfoque más valiente y menos cínico”, al acusarlos de ceder ante los movimientos populistas xenófobos en ascenso en el espacio comunitario.

Carencias. Criticó la falta de vías legales puestas en marcha para los emigrantes y los demandantes de asilo.

Ayer por la tarde, la Unión Europea (UE) convocó una reunión de urgencia de los ministros de Interior y de Relaciones Exteriores comunitarios, y desveló un decálogo de medidas para hacer frente a las tragedias en el mar Mediterráneo.

“Estoy horrorizado, pero no sorprendido por la tragedia”, aseguró Zeid.

“Esos muertos y los centenares que los han precedido en los últimos meses eran previsibles”, añadió, y subrayó que las muertes eran el resultado de un fracaso de gobernanza y de una “inmensa falta de compasión”.

También pidió a la comunidad internacional que abra una indagación independiente sobre los naufragios en el Mediterráneo y se comprometió a apoyarla.

El alto responsable de Naciones Unidas consideró que la operación europea de vigilancia marítima Tritón no se adaptaba a la situación actual, por estar “más dirigida a controlar las fronteras marítimas que a salvar vidas”.

Por su parte, el presidente de la Federación Internacional de la Cruz Roja , Elhadj As Sy, se expresó en términos similares, al lanzar un llamado para “terminar con la indiferencia que transforma el Mediterráneo en un gran cementerio”.

As Sy tenía previsto desplazarse hoy a Catania, en Sicilia, donde han sido llevadas las personas que sobrevivieron al naufragio del domingo.