Organización usó una animación que imitaba a una menor filipina de 10 años

 6 noviembre, 2013

La Haya. EFE. La ONG Terre des Hommes entregó el lunes a la Policía holandesa los nombres de 1.000 adultos de 71 nacionalidades que, según la organización, son sospechosos de mantener relaciones sexuales pagadas con menores por medio de Internet.

“Unos 750.000 cazadores de menores están conectados a Internet en cualquier momento del día; sus víctimas son menores, incluso de solamente seis años”, dijo el director de Terre des Hommes en Holanda, Albert Jaap van Santbrink, durante una conferencia de prensa en La Haya.

La ONG, que tardó menos de dos meses en identificar a 1.000 sospechosos, usó una animación que imitaba a una filipina de 10 años para tratar de investigar el alcance del fenómeno del sexo pagado con menores por la red.

“Epidemia” de turismo sexual. Según la organización, el turismo del sexo virtual se está convirtiendo en una "epidemia".

Fotografía facilitada por Terre des Hommes de Sweetie, animación que imita a una niña filipina de 10 años y que constituyó el señuelo que permitió identificar a 1.000 sospechosos de pederastia. | EFE
Fotografía facilitada por Terre des Hommes de Sweetie, animación que imita a una niña filipina de 10 años y que constituyó el señuelo que permitió identificar a 1.000 sospechosos de pederastia. | EFE

“Sweetie, que es como llamamos a la animación, nos ayudó a encontrar a los adultos y fue relativamente fácil hallarlos porque, tras ponerla en un chat, aparecieron hasta 20.000 personas dispuestas, de las cuales identificamos solamente a 1.000 por falta de tiempo para más”, reveló el director de la campaña, Hans Guyt.

“No estábamos interesados en una nacionalidad específica, sino en saber la extensión de esta epidemia, que es una forma de explotación infantil”, destacó Guyt.

Para la ONG, el turismo del sexo por Internet se realiza con la ayuda de una webcam por medio de la cual los menores realizan actuaciones sexuales para adultos que generalmente se muestran también desnudos ante los niños.

“Los adultos pagan a los menores por este tipo de actuaciones, lo que causa en ellos síntomas de estrés postraumático, la adopción de actitudes sexuales impropias de su edad o la tendencia a la promiscuidad”, explicó la psicóloga Guusje Havenaar.

La organización ofrece ayuda psicológica a niños que han sido víctimas de este tipo de delitos, los cuales generalmente no llegan a las autoridades porque los menores no denuncian los abusos, de acuerdo con la ONG.

Con este tipo de tecnologías “ya no es necesario irse a Filipinas u otro lugar” para cometer actos de pederastia, que “se han trasladado de la calle o los parques a Internet”, añadió el director de la campaña.

Este tipo de delito requiere una “aproximación policial diferente, más proactiva”, opinó Guyt, cuya ONG ha puesto a disposición de las policías nacionales y cuerpos policiales internacionales, como Interpol, el estudio realizado con la niña filipina de animación.

“Nuestra investigación demuestra que este fenómeno está muy extendido y que es fácil encontrar a sus perpetradores”, remarcó.

Preguntado si buscar sexo con una niña ficticia puede considerarse delito, Guyt respondió que esa cuestión está ahora en manos de las autoridades judiciales que decidan investigar el caso.

La ONG aseguró que consiguió identificar a los 1.000 sospechosos con ayuda de Internet y las redes sociales.

El sexo virtual con menores se considera un delito y hasta ahora solamente seis países en el mundo (Estados Unidos, Austria, Canadá, Suecia, Reino Unido y Holanda) han dictado condenas por este tipo de actividad en la red.