4 enero, 2015

CORIGLIANO, Italia. AFP. Un total de 360 inmigrantes sirios desembarcaron ayer en Calabria (sur de Italia) del carguero Ezadeen, tras haber sido abandonados a su suerte por la tripulación y haber pagado miles de dólares por su pasaje, según los testimonios de los supervivientes.

En un primer momento, la Marina militar italiana, que tomó el mando del buque, estimó que había 450 inmigrantes en el Ezadeen, un carguero abandonado por sus tripulantes y privado de electricidad.

Finalmente, viajaban 360 personas: 232 hombres, 54 mujeres y 74 menores, todos en buen estado de salud.

Estos migrantes pagaron entre $4.000 y $8.000 por la travesía, informó el prefecto de la provincia calabresa de Cosenza, Gianfranco Tomao.

Tras viajar a Turquía en avión, pasando por Líbano, embarcaron en ese carguero destinado al transporte de animales el 31 de diciembre, agregó Tomao, basándose en los relatos de los inmigrantes.

Estos relataron que los tripulantes, que luego abandonaron el mando del barco en plena travesía , siempre tenían el rostro enmascarado, lo cual lleva a pensar que pudieron permanecer en el navío y mezclarse con los inmigrantes para bajar de él.

Desde el 20 de diciembre, tres cargueros con cerca de 2.000 personas a bordo, en su mayoría sirios, han arribado a Italia.

Uno de los inmigrantes sirios recibe provisiones después de desembarcar en el puerto italiano de Corigliano. | EFE
Uno de los inmigrantes sirios recibe provisiones después de desembarcar en el puerto italiano de Corigliano. | EFE

El Ezadeen llegó la noche del viernes al puerto calabrés de Corigliano, poniendo fin a una odisea que se inició en Tartús, Siria, y que debía concluir en Sète, en el sur de Francia, según el sitio especializado en el tráfico marítimo Marinetraffic .

El buque fue hallado la noche del jueves, en dificultades, a unos 150 kilómetros de Crotone, un puerto de Calabria.

Los pasajeros fueron trasladados a varios centros de acogida.

El día de Año Nuevo, cerca de 800 migrantes desembarcaron en Gallipoli, al norte de Calabria, tras concluir su periplo a bordo de otro carguero, el Blue Sky M, que zarpó de Turquía.

El 20 de diciembre hicieron lo mismo unos 800 más, que venían en un carguero de Turquía.

“La utilización de mercantes es una nueva tendencia, pero entra dentro de una situación que nunca ha dejado de existir y que los gobiernos europeos no pueden ignorar más”, declaró al respecto Vincent Cochetel, director de la oficina europea del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados para los Refugiados (Acnur).

El viernes, un portavoz de la Unión Europea (UE) prometió que en el 2015 se dará prioridad a la lucha contra los traficantes que recurren a “nuevos medios” para hacer entrar a inmigrantes en la Unión.

En cada ocasión, el modus operandi parece idéntico.

Los traficantes fletan el barco, cargado con centenares de inmigrantes, en su gran mayoría sirios que huyen de la guerra civil en su país. Una vez en el mar, el buque es abandonado a su suerte cuando está cerca de las costas. De una forma o de otra, los migrantes o los propios traficantes contactan con las autoridades marítimas, que entonces intervienen para llevar el buque a buen puerto.

A razón de entre $1.000 y $2.000 por persona, un viaje como el del "Blue Sky M" puede reportarle a los traficantes más de un millón de dólares, de sobra para financiar el flete del barco y su tripulación, y embolsarse pingües beneficios, explicó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) .

Un precio superior a los $4.000 podría generar ganancias aún mayores.

Las autoridades italianas están preocupadas por la tendencia, que si se confirma aumentará el flujo de migrantes que llegan al país.

Más de 160.000 inmigrantes clandestinos llegaron a Italia en 2014, es decir una media de más de 400 al día, principalmente sirios o eritreos.

La gran mayoría de ellos arriban en lanchas neumáticas o en barcos pesqueros que zarpan de Libia, donde el caos reinante deja vía libre a los traficantes.

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