Se trata de una pintura alegórica de Chagall y un autorretrato de Otto Dix

 5 noviembre, 2013

La colección de más de 1.400 cuadros descubierta por las autoridades alemana abandonadas en la casa de un anciano en Múnich esconde desde joyas del siglo XIX hasta obras nunca catalogadas y hasta ahora desconocidas de artistas como Marc Chagall y Otto Dix, según informaron los investigadores.

La fiscalía de Augsburgo ofreció en rueda de prensa los primeros datos oficiales de la operación, que comenzó en 2010 con un control de aduanas en un tren entre Suiza y Alemania y que en 2012 llevó a la policía al apartamento de Cornelius Gurlitt, de 80 años, donde se encontraron las obras.

Una pintura de Max Liebermann que muestra dos jinetes en la playa es parte del arte hallado en Múnich.
Una pintura de Max Liebermann que muestra dos jinetes en la playa es parte del arte hallado en Múnich.

Según explicó la investigadora de la Universidad Libre de Berlín, Meike Hoffman, en la colección no hay sólo cuadros del denominado "arte degenerado" -las obras de los clásicos modernos confiscadas por los nazis a finales de los años treinta-, sino que también hay piezas de siglos anteriores.

En la rueda de prensa, Hoffman mostró fotografías de varias de las obras, entre las que destacó dos de los grandes descubrimientos de incalculable valor para los investigadores del mundo del arte: una pintura alegórica de Chagall de origen desconocido y de la que no se tenía noticia y un autorretrato de Otto Dix, tampoco catalogado.

Pintura de Otto Dix. Será difícil determinar de dónde provienen estas obras halladas en Alemania.
Pintura de Otto Dix. Será difícil determinar de dónde provienen estas obras halladas en Alemania.

Se trata de 1.285 cuadros no enmarcados y 121 enmarcados, el más antiguo fechado en el siglo XVI y todos, al margen de la suciedad y el polvo, en “ muy buen estado ” , señaló el fiscal jefe de Augsburgo, Reinhard Memetz.

Como ejemplos de la colección mostró también un aguafuerte de Canaletto con una vista de Padua o cuadros de Henri Matisse, Max Libbermann y Kirchner, arrumbadas en el apartamento junto a obras de Picasso, Marc, Nolde, Spitzweg, Renoir, Macke, Courbet o Beckmann.

La investigación sobre el origen de los cuadros, explicó el fiscal, es “ muy complicada ” , porque se trata de obras que desaparecieron hace setenta años y que en ese periodo de tiempo han podido pasar por diferentes manos.

El origen de toda la operación se remonta al 22 de septiembre de 2010, cuando en un control de pasajeros en el tren rápido que une Múnich y Zúrich se inició una investigación por presunta evasión de impuestos sobre Cornelius Gurlitt, hijo de un marchante de arte fallecido.

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