Por: Ximena Alfaro 2 septiembre, 2015

¿Cómo debe interpretar el catolicismo esta disposición del papa Francisco?

El aborto trae una serie de secuelas muy grandes y esto, para las mujeres, es algo muy triste. Entonces, el Papa quiere abrirles un camino amplio para que no se sientan desesperadas o desanimadas, sino que sepan que en la Iglesia se les acoge. Es un gesto muy bonito que llama a una conversión y a tomar conciencia.

”El Papa más bien está abriéndose a facilitar a todas estas mujeres que sufren por algún aborto para que se acerquen a algún sacerdote y sean absueltas de esa situación de pecado”.

¿Esta iniciativa tiene relación con el Sínodo que se va a realizar en octubre?

Creo que el Papa todo lo está relacionando. El tema del Sínodo es la familia y, por supuesto, en la familia hay situaciones dolorosas que hay que considerar, y ese es uno de los temas de reflexión que implica todo un bagaje de misericordia para entender y ayudar.

¿Cómo evalúa la posición más flexible del papa Francisco con respecto a la de Benedicto XVI, que era más estricta?

El papa Francisco tiene el mismo principio sobre el aborto: que es un crimen, un pecado muy grave. Lo que el papa Francisco procura ahora es que la Iglesia se abra para atraer y acoger a todas estas personas, algo que el papa Benedicto XVI también tenía, pero de otra forma.

El papa quiere que tengamos una Iglesia más abierta, más cercana y acogedora.

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