UE está dispuesta a revisar sanciones contra Rusia si el alto el fuego se mantiene

 8 septiembre, 2014

Mariupol. AFP. Los enfrentamientos entre el Ejército ucraniano y los separatistas prorrusos el sábado en la región de Mariúpol, que dejaron por lo menos un muerto, hicieron temer ayer una ruptura del alto el fuego en el este de Ucrania.

Una mujer murió a causa de los disparos ocurridos la noche del sábado, en el sureste de Ucrania, y es la primera víctima desde la instauración el viernes de un alto el fuego, anunció el Ayuntamiento.

La Alcaldía explicó que los separatistas prorrusos dispararon contra un puesto de control en la salida oriental de la ciudad y destruyeron una gasolinera.

En la mañana de este domingo también se escucharon disparos de artillería cerca del aeropuerto del feudo separatista de Donetsk (cuyo aeródromo aún está controlado por las fuerzas gubernamentales), constató un periodista de la AFP.

Pese a los disturbios, la calma reinaba el domingo por la mañana junto al puesto de control atacado en la salida oriental de Mariúpol .

Sin embargo, los efectos de los enfrentamientos que se prolongaron hasta pasada la noche, eran evidentes: un camión totalmente destruido ardía junto a la carretera y varios edificios estaban dañados.

“Tengo miedo. Me gustaría que hubiera paz. Creo que el alto el fuego está acabado porque es la tercera noche seguida en la que no dormimos”, contó una vecina.

Condiciones. Por su parte, la Unión Europea dijo estar dispuesta a revisar la imposición de nuevas sanciones a Rusia, esta semana, si se mantiene la tregua entre Kiev y los rebeldes prorrusos, declaró el domingo el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

“Hemos observado que Rusia solo aceptó con dificultad entablar negociaciones serias (sobre Ucrania). El cese del fuego es un paso importante, pero es solo un paso”, declaró Van Rompuy al canal de televisión belga VRT.

“Nosotros estamos dispuestos, si se mantiene el cese del fuego, o si empiezan las conversaciones de paz, a revisar esas sanciones”, agregó el jerarca.

Las potencias occidentales recibieron con escepticismo el acuerdo, firmado el viernes en Minsk y destinado a poner fin a un conflicto armado de casi cinco meses que, según la ONU, dejó 2.600 muertos y medio millón de desplazados.

Los rebeldes y las fuerzas gubernamentales ya se acusaron mutuamente el sábado por la mañana de haber violado el alto el fuego con disparos sobre sus respectivas posiciones, en los bastiones rebeldes de Donetsk y Lugansk.

El acuerdo de alto el fuego supuso un éxito para los separatistas y para Rusia, ya que parecía poner de manifiesto la pérdida por parte de Kiev de varias ciudades del este de Ucrania tras el exitoso avance de los rebeldes prorrusos durante las últimas semanas.