Proceso podría frustrar aspiración para presentarse como candidato presidencial en el 2017

 5 septiembre, 2016
El expresidente Nicolás Sarkozy saludaba el lunes a sus simpatizantes a su llegada a un encuentro veraniego de su partido, Los Republicanos, en la ciudad de La Baule, en el oeste de Francia.
El expresidente Nicolás Sarkozy saludaba el lunes a sus simpatizantes a su llegada a un encuentro veraniego de su partido, Los Republicanos, en la ciudad de La Baule, en el oeste de Francia.

París

El exmandatario francés Nicolás Sarkozy, quien que aspira a ser candidato a la elección presidencial del 2017, podría enfrentarse a un juicio por presunta financiación ilegal de su campaña electoral en el 2012, que perdió ante el actual presidente François Holande.

"La Fiscalía pide que todos los encausados" en este caso de financiación ilegal, sean sometidos a juicio, indicó este lunes una fuente cercana al caso. Le corresponderá ahora a los jueces de instrucción pronunciarse sobre esta demanda de la Fiscalía.

Esta situación podría entorpecer las aspiraciones de Sarkozy de volver a ser presidente. El exjefe de Estado (2007-2012) participará en las primarias de la oposición de derecha (20 y 27 de noviembre) que designará a su candidato presidencial para los comicios franceses de la primavera boreal del 2017.

El abogado del expresidente conservador, Thierry Herzog, denunció de inmediato "una nueva maniobra política grosera" contra Sarkozy.

Financiación irregular. La Fiscalía pide que Sarkozy sea juzgado por "haber superado el límite de los gastos electorales" y haber incluido en su cuenta de campaña del 2012 "elementos contables voluntariamente infravalorados".

La investigación se centra en un amplio sistema de falsas facturas para disimular el enorme exceso de 18,5 millones de euros del límite de los gastos autorizados para la campaña, fijado en 22,5 millones.

La Fiscalía solicitó el enjuiciamiento de otras 13 personas --entre ellas dirigentes del entonces partido UMP de Sarkozy y directivos de empresas de comunicación-- implicados en este caso, por delitos de falsedad, abuso de confianza, estafa o financiación ilegal. La formación UMP se llama ahora Los Republicanos.

Sarkozy no está encausado por haber tenido conocimiento del fraude, sino por haber llevado a cabo gastos suplementarios en su campaña cuando no podía ignorar que su presupuesto iba a superar la "línea roja" del límite autorizado.

El expresidente niega, por su lado, que se hubiera producido un tal exceso en sus cuentas de campaña.

Simpatizantes Nicolás Sarkozy esperaban oportunidad para obtener un autógrafo o adquirir el nuevo libro 'Tout pour la France' ('Todo por Francia'), del expresidente francés. Este arribó el lunes a la ciudad de La Baule para participar en una reunión de su partido, Los Republicanos.
Simpatizantes Nicolás Sarkozy esperaban oportunidad para obtener un autógrafo o adquirir el nuevo libro 'Tout pour la France' ('Todo por Francia'), del expresidente francés. Este arribó el lunes a la ciudad de La Baule para participar en una reunión de su partido, Los Republicanos.

Si Sarkozy fuera sometido a juicio ello amenazaría sus ambiciones políticos, sobre todo si se tiene en cuenta que ya está encausado por corrupción y tráfico de influencias en otro caso, al haber supuestamente intentado obtener de un magistrado informaciones secretas en un procedimiento judicial en el que estaba implicado.

Ataques de rival. Debido a estos casos, Nicolás Sarkozy es objeto de numerosos ataques de parte de uno de sus rivales en la primaria de la derecha, el que fuera su primer ministro, François Fillon.

"La ejemplaridad es necesaria para gobernar a nuestro país (...) Luego, cada uno actúa según su conciencia, y debe actuar en función de este principio" afirmó Fillon este lunes.

A fines de agosto, Fillon había criticado duramente a Sarkozy , aunque sin nombrarlo: "¿Quién se imaginaría un solo instante al general De Gaulle encausado por la Justicia?" se preguntó, comparando esta situación con la del hombre de Estado francés sin duda más respetado del siglo XX.

Alain Juppé, otro ex primer ministro y considerado hasta ahora favorito por los sondeos en la primaria de la derecha, se ha abstenido de comentar la situación de Sarkozy.