Amigos y adversarios destacan su paso de las armas a negociar una salida política

 21 marzo
 Fiachra McGuinness (izquierda) y Emmet McGuinness (derecha), hijos de Martin McGuinness, cargaban el martes el ataúd con los restos de su padre y lo trasladan a la casa de la familia, en el barrio de Bogside, en la ciudad de Derry.
Fiachra McGuinness (izquierda) y Emmet McGuinness (derecha), hijos de Martin McGuinness, cargaban el martes el ataúd con los restos de su padre y lo trasladan a la casa de la familia, en el barrio de Bogside, en la ciudad de Derry.

Londres

Martin McGuinness, quien pasó de comandante del IRA en Irlanda del Norte a liderar el proceso de paz en la provincia británica, murió este martes a los 66 años, anunció su partido, el Sinn Féin.

"Con gran pesar e inmensa tristeza acabamos de conocer la muerte de nuestro camarada Martin McGuinness, fallecido en Derry durante la noche. Los que lo conocen le echarán muchísimo de menos", dijo el partido republicano en su página web.

El político murió en un hospital de su localidad natal, Derry, en el noroeste de Irlanda del Norte, donde será enterrado el jueves. Su féretro salió con destino a su domicilio acompañado por un largo cortejo.

Según varios medios, falleció por una enfermedad del corazón.

Junto a Gerry Adams, McGuinness fue la cara visible de los republicanos en el proceso que desembocó en los acuerdos de paz de Viernes Santo de 1998, que pusieron fin a tres décadas de un conflicto abierto entre los católicos leales a Dublín y los protestantes leales a Londres que dejó más de 3.500 muertos.

Por el camino de la paz. La mayoría de reacciones a su muerte destacaron su conversión al proceso de paz, que le llevó a congeniar con viejos enemigos como la reina de Inglaterra, Isabel II, con quien se reunió en al menos un par de ocasiones, y el reverendo unionista Ian Paisley, quien fue su primer jefe de gobierno.

"Aunque nunca podré aprobar el camino que tomó en la primera parte de su vida, Martin McGuinness acabó jugando un papel determinante en alejar de la violencia al movimiento republicano", dijo la primera ministra británica, Theresa May, en un comunicado.

"Sea cual sea el pasado de Martin McGuinness, creo que hoy no es inapropiado recordar lo que hizo por la paz", dijo Tony Blair, primer ministro en la época de los acuerdos de paz.

El presidente del Sinn Féin, Gerry Adams (derecha) y la líder del Sinn Féin del Norte, Michelle O'Neill, colocaban el martes la bandera de Irlanda sobre el féretro de Martin McGuinness.
El presidente del Sinn Féin, Gerry Adams (derecha) y la líder del Sinn Féin del Norte, Michelle O'Neill, colocaban el martes la bandera de Irlanda sobre el féretro de Martin McGuinness.

"Era un republicano apasionado que trabajó sin descanso por la paz y la reconciliación y por la reunificación de su país", manifestó Gerry Adams.

McGuinness cumplió dos condenas como miembro del Ejército Republicano Irlandés (IRA), ambas de seis meses, y en cárceles irlandesas, en 1973 y 1974, y nunca renegó de su pasado. "Me enorgullecí de ser miembro del IRA. Llevo 40 años orgulloso de haber sido miembro del IRA", expresó, cuando ya estaba dedicado por entero a la política.

Aún así, Colin Parry, cuyo hijo de 12 años murió en un atentado del IRA en la ciudad inglesa de Warrington, en 1993, alabó en declaraciones a The Guardian el "anhelo de paz" de McGuinness, "un hombre valiente, que asumió riesgos" ante la línea dura del movimiento republicano.

"Lo que importa no es como empiezas tu vida, sino como la acabas", declaró a la BBC Ian Paisley, el hijo del reverendo unionista y también político.

En cambio, el que fue político conservador Norman Tebbit, quien resultó gravemente herido en el atentado de 1984 contra un hotel de Brighton (sur) en el que se alojaba también la primera ministra Margaret Thatcher, deseó que McGuinness acabe "en un rincón particularmente caluroso y desagradable del infierno".

"El mundo hoy es un lugar más plácido y limpio", añadió Tebbit, cuya esposa quedó paralítica por aquel atentado que dejó cinco muertos y 34 heridos.

Michael McConville, uno de los 10 hijos de Jean McConville, una viuda que fue acusada injustamente de ser confidente, secuestrada por el IRA delante de sus chicos, asesinada y enterrada en un lugar secreto que tardaron años en descubrir, recordó a la radio BBC que McGuinness "tuvo mucha participación en el conflicto".

McGuinness era número dos del IRA en Derry cuando se produjo uno de los episodios más amargos del conflicto, el Bloody Sunday, Domingo Sangriento, el 30 de enero de 1972, cuando 13 manifestantes murieron por disparos del Ejército británico.

Viceprimer ministro de la provincia entre el 2007 y el 2017, McGuinness dimitió en protesta por las sospechas de corrupción que pesaban sobre la jefa de gobierno, Arlene Foster, del Partido Democrático Unionista (DUP), lo que llevó a nuevas elecciones regionales.

En virtud de los acuerdos de paz, el primer partido de cada comunidad, en este caso el DUP y el Sinn Féin, estaban obligados a gobernar en coalición.