20 junio, 2015

La Haya AFP Los niños que padezcan enfermedades terminales e incurables deberían tener derecho a pedir la muerte, consideró el viernes la Asociación Holandesa de Pediatras, mientras que la ley prevé una edad mínima de 12 años para las solicitudes de eutanasia.

“Consideramos que un límite de edad arbitrario como el de 12 años debe cambiarse y que la capacidad de los niños para pedir morirse debe ser evaluada caso por caso”, declaró el profesor de Pediatría en la Universidad de Groninga, Eduard Verhagen.

En Holanda, los niños de 12 años en adelante pueden solicitar la eutanasia si padecen enfermedades terminales, si no se pueden curar, si están próximos a morir, si son capaces de expresar su voluntad y si tienen el consentimiento de sus padres.

Verhagen lamentó la “impotencia” de los pediatras a la hora de atender a niños de menos de 12 años que cumplen con esas mismas condiciones. “Es el momento de enfrentar el problema”, recalcó.

Bélgica, el ejemplo. Los médicos recomiendan tomar el ejemplo de Bélgica, que en febrero del 2014 se convirtió en el primer país del mundo en autorizar a los menores capaces de “discernir” a decidir si quieren que se les aplique la eutanasia.

La ley belga ofrece la posibilidad de la eutanasia a niños que estén “en una situación médica sin salida, de constante e insoportable sufrimiento, que no pueda aliviarse y que implique la muerte a corto plazo”.

La capacidad del niño de entender lo que pide debe evaluarse en cada caso y, si bien la iniciativa de pedir la eutanasia debe partir del niño, los padres deben dar su consentimiento.

Para aquellos que no sean capaces de expresar su voluntad, los médicos quieren poder tener la capacidad de responder a la solicitud de los padres, tras el acuerdo de una comisión médica, como en el caso de los recién nacidos y los niños de hasta un año de edad.

Los pediatras quieren poner en marcha una comisión que examine la cuestión antes de entregarle un informe oficial al Gobierno.

A menudo se trata de “situaciones extremas”, de niños cuya muerte es “inminente” y cuyos padres “quieren darles la posibilidad de morir humanamente”, dijo Verhagen.

Según el médico, entre el 2002 y el 2012 se aplicó la eutanasia a cinco menores: un niño de 12 años y cuatro jóvenes de entre 16 y 17 años.