Centro es vital para proteger la producción en caso de enfermadades, sequías u otros eventos

 24 febrero, 2015

Londres.

La humedad y el calor del trópico asaltan al visitante de los invernaderos del Centro Internacional de Cuarentena del Cacao, en el sur de Inglaterra, donde se protegen unas plantas que permitirán renovar cultivos en cualquier lugar del mundo en caso de sequía o plagas.

En una mañana inusualmente soleada en el invierno inglés, la temperatura fuera es de 8º C, pero en el interior de las grandes carpas del ICQC, por sus siglas en inglés, se mantiene por encima de los 23º C durante el día.

A veces puede alcanzar los 30º si afuera hace buen tiempo, momento en que hay que refrigerar, porque "las plantas de cacao son difíciles, no les gusta demasiado el sol, ni demasiado la sombra, es muy difícil mantener el clima correcto", explica Heather Lake, una técnica del centro.

Los aproximadamente 1.000 m2 de invernaderos albergan más de 400 variedades de cacao mimadas por los técnicos de este centro de la Universidad de Reading ubicado en el pueblo de Arborfield, a media hora de Londres.

Estratégico para el cacao. Es un lugar importante para mantener o aumentar la producción mundial, particularmente en un momento en que oferta y demanda andan cada vez más a la par porque la prosperidad de países emergentes como China e India ha despertado en sus habitantes el apetito de chocolate.

"El objetivo del proyecto es permitir el movimiento seguro de plantas de cacao de un lugar del mundo al otro", explicó a la AFP el doctor Andrew Daymond, investigador y responsable del ICQC.

"El cacao es originario de Sudamérica, pero se cultiva en todos los trópicos húmedos. Así, el 70% del cacao crece en el oeste de África, el 16% en el sur de Asia y el resto, un 13-14% en Latinoamérica", agregó.

Cacao
Cacao

"Cada país cultivador afronta sus desafíos particulares, como enfermedades o plagas, plantas que rinden poco o sucesos meteorológicos extremos" como una gran sequía, narró.

En esos casos, los países productores buscan sustituir las plantas enfermas, o hacerlas más resistentes, o simplemente más productivas.

"Ahí es donde entramos nosotros", sentencia Daymond, al frente del "principal centro mundial de tránsito" de plantas de cacao, fundado en 1988 y financiado a medias por la industria chocolatera británica y el gobierno de Estados Unidos.

Cuando un país pide ayuda, el ICQC envía "las ramas pequeñas de una planta. Le quitamos las hojas y enviamos simplemente un palo", resume Heather Lake.

Con esa rama, los productores pueden reproducir plantas genéticamente idénticas, con el rasgo que les interesa, como una resistencia a determinadas enfermedades.

Pero, ¿por qué un centro dedicado al cacao está en un lugar inhóspito como Inglaterra? "La cuarentena se hace en un lugar frío como el Reino Unido porque aquí no tenemos ni plagas ni enfermedades endémicas. Algunos países exigen, para recibir un nuevo tipo de cacao, que la planta haya sido sometida a cuarentena en un país templado", aseguró Daymond.

Ghana, Costa de Marfil, Nigeria, Indonesia, Malasia, Brasil, Ecuador, Costa Rica y otros muchos países se han beneficiado de la ayuda del ICQC, que también lleva a cabo investigaciones sobre el cacao; por ejemplo, sobre el impacto del cambio climático.

Daymond explica que han descubierto que el "aumento de las concentraciones de dióxido de carbono puede ser beneficioso para el cacao", pero que la escasez de agua "puede anular esos efectos".

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