14 septiembre, 2014

Londres. AFP. Los independentistas escoceses esgrimen el petróleo del mar del Norte como garantía de la viabilidad de la secesión del Reino Unido, pero después de 40 años de explotación su futuro es sombrío por el encarecimiento de los costes y la falta de nuevas prospecciones.

Desde mediados de los 1970 se han extraído 42.000 millones de barriles equivalentes de petróleo (bep), que han aportado prosperidad y grandes recursos financieros a Londres.

El futuro de los ingresos fiscales que proporciona el yacimiento se han convertido en objeto de debate entre partidarios y detractores de la independencia escocesa.

Para Londres, los hidrocarburos aportarán 17.600 millones de libras a las arcas públicas en los próximos cinco años; según el Gobierno regional del nacionalista Álex Salmond, serán 38.700 millones de libras, lo que permitiría elevar el gasto social en una Escocia independiente.

Polémicas políticas aparte, hay un hecho indiscutible: el mar del Norte es cada vez menos generoso. Según las estimaciones más optimistas quedan 24.000 millones de bep y la producción británica de gas y petróleo ha caído un 38% en los últimos tres años. Así, el 2013 fue el peor año desde 1977, con 1,43 millones de bep por día.

Partidarios de mantener a Escocia dentro del Reino Unido se congregaron el viernes en Glasgow para asistir a un mitin en el cual estuvo el primer ministro escocés, Nicola Sturgeon.
Partidarios de mantener a Escocia dentro del Reino Unido se congregaron el viernes en Glasgow para asistir a un mitin en el cual estuvo el primer ministro escocés, Nicola Sturgeon.

No tan rico. Ian Wood, el industrial más influyente de la región, autor del más reciente informe gubernamental sobre el tema, dijo que en el mar del Norte quedan como mucho 16.500 millones de bep, teniendo en cuenta nuevas áreas descubiertas y estimó que las cifras que manejan los nacionalistas exageran entre “un 45% y un 65%”.

En una entrevista con la revista Energy Voice, auguró que “en el 2050 se darán niveles muy bajos de producción, probablemente de menos de 250.000 barriles al día, una sexta parte de la producción actual”.

El declive de las reservas “es inevitable porque lo esencial en los grandes yacimientos ya fue descubierto y porque el petróleo fácil de producir ya fue extraído”, dijo John Howell, profesor de Geología Petrolera en la Universidad de Aberdeen, la capital petrolera de Escocia.

Según las previsiones del Ministerio británico de Energía y Cambio Climático, la producción se mantendrá en los próximos cinco años en los niveles del 2013 antes de iniciar un nuevo declive a partir del 2019.