Estados Unidos y la Unión Europea mantendrán las primeras conversaciones con Ucrania y Rusia este jueves sobre la crisis que se profundiza entre estos países

 16 abril, 2014

Washington

El secretario de Estado, John Kerry, ante una prueba muy difícil. | AP
El secretario de Estado, John Kerry, ante una prueba muy difícil. | AP

El secretario de Estado estadounidense John Kerry partió hacia Ginebra este miércoles para mantener negociaciones de alto nivel sobre la crisis ucraniana, luego de nuevas advertencias de Washington sobre más sanciones a Rusia si mantiene la escalada contra Ucrania.

Estados Unidos y la Unión Europea mantendrán las primeras conversaciones con Ucrania y Rusia este jueves sobre la crisis que se profundiza entre estos países, aunque fuentes diplomáticas estadounidenses bajaron las expectativas para la reunión, luego de una serie de fracasos en las últimas semanas.

Las fuerzas ucranianas y los militantes prorrusos seguían alimentando la tensión este miércoles en el este del país, donde se vieron vehículos blindados de ambos bandos.

Un periodista de la AFP vio al menos seis vehículos blindados y tres tanques livianos, algunos con banderas rusas, con hombres armados y trajes de camuflaje, que aparcaron en el centro de Slavyansk, una de las ciudades de la región donde la situación es más tensa.

El presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió a la canciller alemana, Angela Merkel, de que Ucrania está al borde de la guerra civil tras el envío por Kiev del ejército contra los separatistas prorrusos en el este del país, indicó este miércoles el Kremlin.

Rusia tiene a cerca de 40.000 hombres movilizados en la frontera con Ucrania, según la OTAN, que advirtió que reforzaría su presencia en el país en caso de escalada.

Desde que en febrero fue destituido el presidente prorruso de Ucrania, Viktor Yanukovich, y fue sustituido por un gobierno prooccidental, la tensión ha ido creciendo en el este del país, donde Rusia prometió hacer "todo lo posible" para proteger a la población rusohablante, mayoritaria en la zona.

Rusia pide una "federalización" del país, que daría una gran autonomía a las regiones del este, pero Kiev rechaza esta solución por miedo a que sea el primer paso hacia una disolución del país.