26 febrero, 2016
Dos forenses irlandeses trasladaron un cuerpo en un residencial en Dublín que fue escenario de un tiroteo en febrero. | AFP
Dos forenses irlandeses trasladaron un cuerpo en un residencial en Dublín que fue escenario de un tiroteo en febrero. | AFP

Dublín. AFP. La guerra entre bandas criminales irlandesas, con conexiones en España, se ha convertido en tema de campaña de las elecciones irlandesas de este viernes, entre acusaciones al Gobierno de haber debilitado a la Policía con los recortes.

La guerra, entre una banda arraigada en el sur de la capital y otra en el norte, tuvo su punto álgido con el asalto de unos hombres armados con fusiles AK-47 y disfrazados de policías, al pesaje de una pelea de boxeo en un hotel de Dublín.

Un hombre murió y dos resultaron heridos en este ataque contra la banda Kinahan , dirigida desde España.

A los pocos días llegó la venganza, con el asesinato del hermano de Gerry Hutch, un notorio gángster de Dublín, apodado el Monje.

Se da la circunstancia de que el padre de uno de los púgiles fue asesinado hace años en un ajuste de cuentas. Y de que el sobrino del Monje fue abatido a tiros en una piscina del sur de España, en setiembre.

En la semana antes de las elecciones, la Policía cerró las calles y las inspeccionó en busca de bombas antes de los funerales de las dos víctimas, David Byrne, de 33 años, y Eddie Hutch, de 59, cuyos cortejos estuvieron fuertemente vigilados.

Tras los dos asesinatos recientes, unos cuantos periodistas tuvieron que abandonar sus casas después de haber sido amenazados por bandas del crimen , un caso que recordó al asesinato en 1996 de la periodista Verónica Guerin , ordenado por un narcotraficante, una historia llevada al cine en una película protagonizada por Cate Blanchett.

“Son 20 años desde que Verónica fue asesinada por delincuentes porque estaba escribiendo acerca de ellos”, recordó el hermano de Verónica, Jimmy Guerin, candidato a un escaño en el Parlamento por una circunscripción del norte de Dublín.

El primer ministro, Enda Kenny, fue acusado de haber debilitado a la Policía con los recortes y las medidas de austeridad impuestas a raíz de la crisis económica y el rescate internacional del 2010.