6 junio, 2015

Atenas. AP. Grecia no puede aceptar la “irracional” propuesta presentada esta semana por sus acreedores de rescate, dijo el viernes el primer ministro Alexis Tsipras durante una sesión parlamentaria de emergencia, y agregó que cualquier acuerdo debe incluir aligerar la aplastante carga de deudas que lleva el país.

“No aceptaremos un acuerdo que no incluya la posibilidad de reestructurar la deuda”, lo que le permitiría a Grecia recuperar el acceso al mercado que perdió hace cinco años, comentó el mandatario.

Pese a la enorme condonación del 2012 , la deuda de Grecia sigue siendo inmensa, con casi 180% del PIB anual. Los acreedores del rescate habían propuesto inicialmente más prórrogas, pero los detalles de la nueva propuesta que se filtraron en Atenas no mencionan ningún tipo de alivio.

Tsipras habló la mañana después de darse el sorpresivo anuncio de que Grecia aplazará un pago al Fondo Monetario Internacional (FMI) que vencía el viernes, y en su lugar juntaría vencimientos y realizaría un solo pago por 1.600 millones de euros a final de mes.

Es la primera vez que una nación desarrollada ha elegido la opción de empaquetar los pagos, una maniobra de emergencia permitida por el FMI, pero que fue utilizada por última vez en la década de 1980 por Zambia.

La medida pone de relieve las arriesgadas políticas de las prolongadas negociaciones de Grecia para liberar los fondos restantes de su rescate internacional y el frágil estado de la liquidez del país.

Alexis Tsipras habló ayer ante el Parlamento, en Atenas. | EFE
Alexis Tsipras habló ayer ante el Parlamento, en Atenas. | EFE

Eso provocó una enorme caída de casi el 5% en el mercado financiero de Atenas, mientras que los costos del crédito en el país se dispararon, hasta alcanzar el 24,5% de rendimiento en los bonos del país a dos años.

Sin los 7.200 millones de euros restantes en el rescate de 240.000 millones de euros de los que ha dependido el país desde el 2010, Grecia sería incapaz de cumplir con el pago al FMI y el Banco Central Europeo durante los próximos meses. La bancarrota es una posibilidad, así como una potencial salida del euro.

“Aunque la situación de liquidez en Grecia es extremadamente delicada, esta decisión de demorar los pagos parece tener, al menos, una motivación política parcial”, comentó Diego Iscaro, economista de HIS Global Inisght.

“Esencialmente, la demora de pagos sirve como una manera de expresar la frustración gubernamental sobre la ‘última mejor oferta’ realizada por los acreedores de Grecia”.