Con préstamo de acreedores pagó deudas por 6.000 millones de euros

 21 julio, 2015

Atenas AP Grecia sentó nuevas bases para su economía el lunes, con la esperanza de apuntalarla tras meses de crisis que amenazaron su permanencia en la eurozona.

Los bancos reabrieron luego de más de tres semanas y el país obtuvo un préstamo de corto plazo de acreedores europeos para pagar más de 6.000 millones de euros ($6.500 millones) que le debía al Fondo Monetario Internacional y al Banco Central Europeo (BCE). De no haber pagado a alguno de los dos, se habría estropeado la solicitud reciente de Atenas para un rescate financiero.

Para la mayoría de los griegos, temerosos de una recesión, el lunes todo giró en torno a los nuevos precios de los productos, pues los impuestos que exigieron los acreedores abarcan todo, desde el café hasta los taxis. Y aunque los bancos reabrieron, siguen en pie los límites para el retiro de efectivo.

Afectados. En una economía aún tambaleante por la incertidumbre del país ante el euro, los controles de capitales y el aumento de impuestos no han sido bien recibidos.

Dimitris Chronis, dueño de un pequeño local de kebab en el centro de Atenas durante 20 años, dijo que los nuevos gravámenes podrían poner su negocio al borde de la quiebra, especialmente la combinación del aumento a los impuestos y el costo de la carne.

“No puedo subir mis precios porque no tendría clientes”, dijo Chronis, quien señaló que las ventas bajaron casi 80% desde que se impusieron las restricciones en los bancos el 29 de julio.

Hay pocas áreas de la economía griega que no se hayan visto afectadas por el aumento del impuesto de ventas sobre numerosos productos básicos, el cual pasó del 13% al 23%. Los gravámenes están en todo, desde el aceite para cocina hasta los condones, así como en servicios populares como restaurantes y los transbordadores a las islas griegas.

El aumento a los impuestos forma parte de un paquete de medidas del Gobierno griego para aumentar la confianza y emprender las negociaciones para un tercer préstamo.

Como respuesta a la votación de la semana pasada en el Parlamento griego para apoyar las medidas de austeridad, el Banco Central Europeo aumentó la cantidad de asistencia de liquidez ofrecida a los bancos griegos, lo que abrió el paso para la reapertura de los bancos del lunes.

La Unión Europea también envió un préstamo de tres meses a Atenas, con el cual el Gobierno griego pagó una deuda de 4.200 millones de euros al BCE y unos 2.000 millones de euros que tenía atrasados con el FMI.

Gerry Rice, vocero del FMI, dijo que el fondo “está listo para seguir ayudando a Grecia en su esfuerzo por regresar a la estabilidad y el crecimiento”.

Un empleado reparte fichas a pensionados frente a una sucursal del Banco Nacional de Grecia en el centro de Atenas, este lunes. Los bancos de Grecia abrieron ayer después de tres semanas de cierre. | EFE
Un empleado reparte fichas a pensionados frente a una sucursal del Banco Nacional de Grecia en el centro de Atenas, este lunes. Los bancos de Grecia abrieron ayer después de tres semanas de cierre. | EFE

El FMI no está directamente involucrado en la solicitud de Grecia para un tercer rescate, pues el anterior expira a comienzos del próximo año. Sin embargo, el fondo ha expresado sus dudas por las medidas que los prestamistas europeos exigen a Atenas, sin al mismo tiempo proporcionar un alivio significativo a su deuda.

Grecia ha dependido de préstamos por un total de 240.000 millones de euros desde el 2010, después que quedó fuera de los mercados monetarios internacionales. A cambio del dinero, sus Gobiernos sucesivos han tenido que implementar duras medidas de austeridad para enderezar las finanzas públicas.

Aunque el déficit anual se ha reducido, la carga deudora del país ha aumentado a cerca de 180% del PIB anual, tras haber estado en 120%, pues la economía es alrededor de 25% menor.

El aumento a los impuestos fue crucial para el acuerdo de préstamo de la semana pasada entre el primer ministro griego, Alexis Tsipras, y los acreedores europeos. Tras meses de creciente desconfianza, los socios de Grecia en la eurozona de 19 países querían que las medidas fueran implementadas antes de que comenzaran las negociaciones para el rescate. Otras medidas incluyen recortes a las pensiones.

El viernes se dio luz verde a las negociaciones que, se espera, duren un mes. En ellas se abordarán objetivos económicos y reformas necesarias para recibir 85.000 millones de euros en tres años.

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