Ningún partido lograría 326 bancas para tener mayoría en el Parlamento

 6 mayo, 2015

Londres. AFP, EFE y Redacción. Los números no dan para que los conservadores o los laboristas –las dos fuerzas políticas tradicionales– puedan formar por sí mismas el próximo gobierno en el Reino Unido, por lo cual parece inevitable que tendrán que negociar con otro partido.

A 48 horas de las elecciones generales, las encuestas mostraban que la intención de voto no le daría a ninguna formación la fuerza suficiente para conseguir la mayoría absoluta (326 escaños) en la Cámara de los Comunes, formada por 650 miembros.

De hecho, el actual gobierno, encabezado por el conservador David Cameron, necesitó del aporte del Partido Liberal Demócrata, del vice primer ministro Nick Clegg.

Los partidos Conservador y Laborista, fundados en el siglo XIX, se han beneficiado durante décadas del sistema electoral británico, en que gana en cada circunscripción el candidato con más votos, y a nivel nacional, el partido con más escaños, sin representación proporcional del sufragio.

A pesar de las dificultades para los grupos pequeños, con menos historia e implantación, para los comicios de mañana jueves, se prevé un auge de agrupaciones como el Partido para la Independencia del Reino Unido (UKIP, eurófobo) , los Verdes o el Partido Nacionalista Escocés (SNP) , que podrían ser claves para formar gobierno.

Intención de voto. Según dos encuestas que se publicaron ayer, conservadores y laboristas continuaban cabeza con cabeza.

Un estudio de la firma YouGov coloca a los tories y a los laboristas con un apoyo del 33%, mientras que otra de Populus registró un respaldo del 34%.

Según las proyecciones de YouGov, los laboristas sacarían 276 bancas, mientras que los conservadores obtendrían 272.

YouGov otorgaba al UKIP un apoyo del 12%, seguido por los liberaldemócratas con el 10%, en tanto que el resto correspondió a otras formaciones.

En el caso de la consulta de Populus, que no hizo proyecciones sobre cantidad de escaños, el UKIP obtendría el 13%; los liberaldemócratas, el 10%, y el resto para otros partidos.

“Todo el mundo sabe que nadie ganará las elecciones con mayoría absoluta. Así que la gran pregunta que afrontan es: ¿quién quieren que influya en el próximo gobierno?”, planteó Clegg.

Una posibilidad de alianza de los laboristas con los nacionalistas escoceses causa inquietud a los conservadores y a los liberales demócratas.

Y es que el SNP, que ha declarado a los conservadores como sus peores enemigos, podría constituir la tercera fuerza en el Parlamento británico.

Si la intención de voto mostrada en las encuestas se ratifica en las urnas, ese partido saltaría de los actuales seis diputados a unos cincuenta.

Paradójicamente, este gran avance lo conseguirían los nacionalistas a costa de los laboristas, quienes aparentemente marchaban hacia un descalabro histórico en Escocia . Este territorio tiene 59 representantes en la Cámara de los Comunes.

EL SNP es percibido con recelo en el resto del Reino Unido.

Sin embargo, para Nicola Sturgeon, ministra principal de Escocia y líder del SNP, ignorar a sus diputados en las negociaciones de gobierno sería restar legitimidad a ese territorio.

“Se supone que el Parlamento de Westminster es el del conjunto del Reino Unido”, pero ‘muchas veces no lo hemos sentido así en Escocia’”, dijo Sturgeon.

“Una prueba de la legitimidad de cualquier gobierno en Wesminster tras las elecciones es que no puede estar formado solo por el partido más votado en Inglaterra”.

EL SNP encabezó la campaña por el “sí” en el referendo de independencia que se realizó en setiembre anterior, con resultado favorable (55%) a la unión.

La otra opción de gobierno es un bloque entre los tories y los liberales demócratas.

Estos siguen siendo fuertes en unas pocas circunscripciones, por lo que podrían lograr hasta 30 escaños, la mitad de los que disponían hasta ahora, pero muy valiosos en el contexto actual.

El diario The Times pidió ayer a los conservadores de la circunscripción de Sheffield Hallam, en el norte de Inglaterra, por la que concurre Clegg, que le den su apoyo para que no pierda su escaño.

“En dos días, pueden evitar el caos de un acuerdo Ed Miliband-SNP, pero solo votando por mí”, afirmó Cameron ayer.