21 septiembre, 2016
Mariano Rajoy en un acto de campaña en Galicia el 10 de setiembre.
Mariano Rajoy en un acto de campaña en Galicia el 10 de setiembre.

Madrid

Las regiones de Galicia y País Vasco acudirán a las urnas este domingo, en unos comicios que relanzarán en España los esfuerzos por formar gobierno tras nueve meses de parálisis, y así evitar unas terceras elecciones generales en un año.

Desde que Mariano Rajoy, líder del conservador Partido Popular (PP) y presidente del gobierno en funciones, fracasó por dos veces en su investidura ante el Parlamento, el 31 de agosto y el 2 de setiembre, la clase política española tiene los ojos puestos en los comicios vascos y gallegos.

El PP, falto de mayoría absoluta, culpó del bloqueo a los socialistas por mantener su "no" rotundo a Rajoy bajo el liderazgo de Pedro Sánchez.

El propio Rajoy, de campaña en su Galicia natal, dijo este miércoles que "a esto hay que darle una salida", cuando se cumplen justo nueve meses de parálisis.

Ante la tenacidad de ésta, el Gobierno en funciones está discutiendo con los otros partidos para poner a punto una serie de cuestiones fiscales urgentes, y cumplir con los objetivos de déficit prometidos a Bruselas.

Para que la situación se destrabe y Rajoy pueda seguir como presidente del gobierno, los conservadores esperan un descalabro socialista en Galicia y País Vasco que podría dejar fuera de juego a Sánchez, o al menos a su estrategia del "no".

Y es que con su veto a Rajoy y su incapacidad de formar un gobierno alternativo de izquierda, Sánchez ha provocado debates en su propia formación.

Hace unos días, el presidente regional de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, discrepó abiertamente con él, y no tardó en recibir el apoyo de Susana Díaz, presidenta andaluza, y de varios exdirigentes.

Un cargo socialista explicó que en el País Vasco su partido "va a ser la cuarta fuerza", a tenor de los sondeos, y se acerca a "un fracaso histórico".

"Si tiene un resultado así, Pedro Sánchez debería tomar nota. Cada vez que hay una elección, vamos a peor. Este chaval nos va a matar", añadió.

En Galicia, el socialista PSOE podría ser la tercera fuerza. Quedaría así por detrás de Podemos, su gran rival de la izquierda, tanto en esta región como en el País Vasco. Por su lado, el PP espera mantenerse repitiendo mayoría absoluta en su feudo gallego.

En caso de persistir el bloqueo político, los plazos legales establecen que si no hay ejecutivo el 31 de octubre deberán convocarse unas nuevas elecciones generales en diciembre, probablemente el 18.

Serían las terceras en un año, una posibilidad que rechaza el 71% de los españoles, según una encuesta de Metroscopia para el diario El País publicada hace diez días.

El PP confía en cambiar a su favor la dinámica, después de haber sido incapaz de sumar la mayoría necesaria de diputados para hacer investir a Rajoy.

En su contra tiene una ristra de casos de corrupción en los que aparece citado, y que se dirimirán ante los juzgados este otoño.

Para acercarse a la mayoría en el Parlamento español, al Partido Popular le convendría el apoyo del Partido Nacionalista Vasco (PNV), que también es de signo conservador y confía en ganar los comicios regionales de este domingo.

Sin embargo, el PP no espera que el PNV solicite su apoyo para seguir gobernando esta región, por lo que finalmente "no cambia nada" el panorama, según dijo a la AFP un exdirigente del partido de Rajoy, que confía en que "lo único que puede puede pasar es un resultado catastrófico para el PSOE".

A la presión por sacar adelante la legislatura se sumó inclusive el habitualmente muy discreto rey Felipe VI, que en virtud de la Constitución tiene mandato para encargar a uno u otro candidato la formación de gobierno.

En un discurso, el martes ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, el monarca reconoció que España atraviesa "coyunturas complejas", y llamó a superar las diferencias "con voluntad de acuerdo".