Los socialistas ocuparon el tercer lugar en la primera ronda de los comicios locales

 23 marzo, 2015
El presidente de Francia durante las elecciones del domingo
El presidente de Francia durante las elecciones del domingo

París

El Gobierno socialista francés, de François Hollande, excluyó cambiar el rumbo de su política, al día siguiente de un nuevo revés electoral en comicios locales dominados por la oposición de derecha, que confirmaron la sólida presencia del Frente Nacional (extrema derecha) en el tablero político.

La primera vuelta de las elecciones departamentales, consideradas como un posible reflejo de la presidencial de 2017, fue encabezada el domingo por la UMP, partido del expresidente de derecha Nicolas Sarkozy, y sus aliados centristas (29,4%), por delante del Frente Nacional de Marine Le Pen (25,1%).

Pese a un resultado mejor de lo previsto, el Partido Socialista (PS) del presidente François Hollande, fue relegado al tercer lugar, con 21,8% de los votos.

"El Partido Socialista resistió más de lo previsto", declaró a la emisora RTL el primer ministro Manuel Valls, exhortando a la "unión de toda la izquierda" para la segunda vuelta.

La división de la izquierda, cuyo resultado global es próximo del de la derecha, es una de las razones del retroceso del PS.

El Gobierno apuesta por una coyuntura internacional más favorable con la baja del euro y espera este año un crecimiento levemente superior a su previsión oficial de 1%.

El Frente Nacional, al que los sondeos auguraban 30% de los votos antes de los comicios, no logró su objetivo de encabezar los resultados para declararse primer partido de Francia , pero consolidó su implantación, con aproximadamente 25% de los votos.

El primer lugar de la UMP permitió a Nicolas Sarkozy, cuyo partido está también desgarrado por querellas internas, afirmar que "la alternancia está en marcha" y "nada la detendrá".

La izquierda, que hasta ahora administraba 61 de los 101 departamentos, podría conservar solamente unos 20 después de la segunda vuelta, prevista el 28 de marzo. La UMP tiene casi seguro ser la gran ganadora gracias al voto de los electores de izquierda para impedir el avance de la extrema derecha.