10 diciembre, 2016

Ana Marina Hidalgo, una costarricense especializada en Relaciones Internacional, graduada en el Instituto de Estudios Europeos de Turín, analiza el fenómeno del auge de los movimientos populistas y de extrema derecha en una entrevista con La Nación.

¿Cuáles factores han favorecido el auge de grupos de la ultraderecha en Europa?

Una crisis económica, de la cual aún no se ha salido y que ha golpeado con un alza en el desempleo, sobre todo el juvenil (en Italia este es de casi 40%) y una disminución del poder de compra del euro. A ello se agrega la inmigración y la desilusión de la mayoría de la población con la política, incapaz de no hallar soluciones a los problemas. Entonces, buscan un desahogo en los grupos populistas y de extrema derecha.

Ana Marina Hidalgo, experta costarricense.
Ana Marina Hidalgo, experta costarricense.

¿Hay un peligro real, una amenaza, para la democracia y el Estado de derecho?

Hay una posibilidad de que esos movimientos aumenten mucho y que puedan amenazar la supervivencia de la Unión Europea (UE) pues muchos de estos grupos señalan a la UE como causa de todos los males. No se puede subestimar esta situación, pero no soy del todo pesimista pues, al mismo tiempo, hay reacciones de jóvenes, intelectuales y sectores de la población que rechazan esos planteamientos.

¿Cuánta responsabilidad les cabe a los dirigentes nacionales y de la UE ante ese auge?

Mucha responsabilidad es de los gobernantes de varios países por no haber sabido leer bien la actualidad de sus países y entender el sentido popular. La gente no se ve representada por gobiernos que no han hallado soluciones, por líderes que han pensado más en sí mismos que en el bien común.

"Europa tiene que hacer algo muy pronto pues después podría ser demasiado tarde... espero que no sea demasiado tarde ya".

¿Deben los líderes pro-UE replantearse la aspiración de más Unión Europea?

Es una pregunta que todos deben hacerse. Es innegable que hay un problema de percepción en la población sobre la Unión Europea. Los dirigentes deben decidir si terminan de matarla u optan por curarla.