23 abril, 2015

Bruselas. AFP. Los líderes europeos se reúnen hoy en una cumbre extraordinaria en Bruselas para evaluar la posibilidad de una operación militar contra los traficantes de personas, cuando empiezan a conocerse más detalles sobre el naufragio en el Mediterráneo , en el que murieron más de 800 personas.

Según un proyecto de declaración, los países podrían lanzar un operativo para “identificar, capturar y destruir los barcos antes de que sean utilizados por traficantes”.

La conmoción que desató la muerte de 800 personas frente a las costas de Libia, el fin de semana, será tema central de la cumbre extraordinaria de la Unión Europea (UE), en la que se abordarán distintas propuestas, en cuenta una del Gobierno italiano de hacer “intervenciones específicas” contra los traficantes de personas en Libia.

Desde Libia, un país sumido en el caos luego de la caída, en el 2011, de Muammar Gadafi , con dos gobiernos que se disputan el poder, embarcan a muchos migrantes y a desplazados por conflictos armados que buscan asilo en Europa.

Migración
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“No se puede ser serio (respecto a este problema), sin tomar en cuenta la demanda de Italia”, afirmó un alto funcionario europeo.

Si la propuesta se acepta, la organización de esta operación militar europea sería una primicia en la lucha contra la migración clandestina.

Sin embargo, un operativo de este tipo para destruir embarcaciones en Libia necesitaría un mandato jurídico de Naciones Unidas, recordó otro funcionario europeo.

El martes, los 28 sobrevivientes de aquel naufragio llegaron a Sicilia. Por el momento, solo han podido rescatar 24 cuerpos.

Se sabe ahora que la mayoría de quienes iban en el barco, de 20 metros de eslora, estaban encerrados y hacinados en una bodega del navío cuando este colisionó contra un carguero portugués que había acudido en su ayuda.

Por su parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), António Guterrez, recordó que “los italianos implementaron una operación muy efectiva, Mare Nostrum , para salvar vidas”, pero lamentó que el mecanismo fue desactivado ante alegaciones de que en realidad estaba atrayendo un flujo aún mayor de inmigrantes y refugiados.

Los migrantes habían pagado su viaje entre 330 y 660 euros, según la fiscalía de Catania.

La Organización Internacional para las migraciones (OIM) estima que la solución pasa por comenzar a tramitar las demandas de refugio en los países de tránsito, un enfoque que la UE teme que pueda generar un “efecto llamada”.

Más de 1.750 migrantes perdieron la vida en el Mediterráneo en lo que va de año, 30 veces más que en el mismo periodo de 2014, señaló el martes en Ginebra la OIM.