Chirac, Sarkozy y Hollande fueron víctimas del espionaje norteamericano, según información filtrada por WikiLeaks

 23 junio, 2015

París

En la fotografía el presidente de Francia, François Hollande y el embajador propuesto Laurent Stefanini
En la fotografía el presidente de Francia, François Hollande y el embajador propuesto Laurent Stefanini

Estados Unidos espió, de 2006 a mayo de 2012, a los tres presidentes franceses que se sucedieron en ese periodo, Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y François Hollande, según los documentos de WikiLeaks publicados por Libération y Médiapart.

La Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) pinchó las comunicaciones de esos tres jefes de Estado franceses y de colaboradores próximos como diplomáticos o jefes de gabinete y había reunido los documentos obtenidos de esas escuchas bajo el epígrafe "Espionaje Elíseo".

El director de Libération, Laurent Joffrin, en declaraciones a la televisión Bfmtv, destacó que la que se ha puesto en evidencia "fue una operación de gran envergadura".

Jofrin dijo que tienen los textos con los análisis de las escuchas con fechas y los números de teléfono pinchados.

Los documentos de WikiLeaks sobre este asunto incluyen cinco informes de análisis de la NSA destinados a los agentes de los servicios secretos estadounidenses, y dos de ellos también a los países con los que Washington tiene una alianza particular en ese terreno (Australia, Canadá, Nueva Zelanda y el Reino Unido) .

Aunque las notas tienen la catalogación de altamente confidenciales, en realidad no hay secretos de Estado, reconoció Libération. Demuestran, en cualquier caso, el interés de la NSA por Francia, como lo pone en evidencia la base de datos de números de teléfonos fijos o móviles seleccionados para la recuperación masiva de informaciones a través de ellos.

Los últimos análisis de la agencia disponibles, con fecha del 22 de mayo de 2012, dan cuenta, por ejemplo, de "reuniones secretas" a finales de 2011 de una posible salida de Grecia de la zona euro.

También hacen alusión de la preocupación en mayo de 2012 del entonces nuevo primer ministro, Jean-Marc Ayrault, por el posible enfado de la canciller alemana, Angela Merkel, si se enteraba de la entrevista de Hollande, recientemente elegido presidente, con la oposición socialdemócrata alemana.

Otro de los análisis durante el mandato de Nicolas Sarkozy (2007-2012) señala cómo el jefe del Estado conservador se consideraba "el único hombre capaz de resolver la crisis financiera" en 2008 o cómo se quejaba en 2010 de la marcha atrás de Estados Unidos en la propuesta de un "acuerdo de cooperación bilateral" en el terreno de los servicios secretos.

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