El Instituto para las Obras de Religión (IOR, nombre oficial de este banco) no realizó controles suficientes sobre sus clientes y autorizó a los poseedores de cuentas a transferir sumas importantes en nombre de terceros,

 6 julio, 2013

El funcionamiento del banco del Vaticano facilita el blanqueo de dinero, afirman los responsables de una investigación que duró tres años sobre esta institución bancaria, según documentos confidenciales citados por dos diarios italianos el sábado.

 AFPEl papa Francisco saludó hoy a una niñita a su arribo para la audiencia general de cada semana en la plaza de San Pedro, en el Vaticano.
AFPEl papa Francisco saludó hoy a una niñita a su arribo para la audiencia general de cada semana en la plaza de San Pedro, en el Vaticano.

El Instituto para las Obras de Religión (IOR, nombre oficial de este banco) no realizó controles suficientes sobre sus clientes y autorizó a los poseedores de cuentas a transferir sumas importantes en nombre de terceros, según las mismas fuentes.

"Existe un riesgo elevado en el modo de funcionamiento del IOR, que al no identificar a sus clientes con precisión, puede ser utilizado como pantalla para disimular operaciones ilegales", escriben los investigadores en un documento citado por el Corriere della Sera.

También acusan a los bancos italianos que aceptaron transferencias del IOR sin haber verificado el origen de los fondos, que luego fueron transferidos a otros bancos.

"El IOR puede fácilmente convertirse en un vector de blanqueo de dinero de origen criminal", destacan los investigadores.

También contradijeron las declaraciones del IOR que aseguran que todos sus clientes son congregaciones religiosas o miembros del clero.

"También hay personas privadas que, porque cuentan con una relación privilegiada con la Santa Sede, pueden efectuar depósitos de dinero y abrir cuentas", precisaron.

Esta investigación fue realizada sobre las transferencias de 23 millones de euros efectuadas en septiembre de 2010 por el banco del Vaticano hacia el organismo de crédito italiano Credito Artigiano, tres millones de los cuales fueron transferidos a la Banca del Fucino y 20 millones a JP Morgan Frankfurt.

La transferencia de esos fondos fue aprobada por Paolo Cipriani, quien entonces era el director general del IOR, y por su adjunto, Massimo Tulli. Desde entonces, ambos renunciaron y los investigadores están decididos a lanzar un procedimiento judicial en su contra.

Según La Repubblica, estos dos individuos también están acusados de haber realizado unas diez transferencias más hacia JP Morgan.

El papa Francisco creó una comisión investigadora sobre la banca y afirma que prepara una profunda reestructuración de la institución bancaria, una de las más secretas del mundo, que se encuentra en el corazón de varios escándalos financieros, en el marco de reformas más amplias de la burocracia en el Vaticano.

El Vaticano inició una reforma de sus finanzas para poder figurar en la "lista blanca" de los Estados respetuosos de las reglas de la lucha contra el blanqueo de dinero.