10 agosto, 2014

Donetsk

La ciudad oriental de Donetsk, principal bastión de los separatistas prorrusos rodeado por el ejército ucraniano, fue blanco de un ataque con artillería pesada en la noche del sábado al domingo, al tiempo que los occidentales advirtieron a Rusia contra una intervención en Ucrania.

Desde las 4:20 hora local, una periodista de la AFP escuchó más de 20 explosiones desde el centro de la ciudad, la más grande de la cuenca minera del Donbass, escenario desde hace días de intensos combates entre los insurgentes prorrusos y las fuerzas ucranianas.

Una explosión reventó las ventanas de la maternidad de un hospital del centro de la ciudad este domingo. Las madres y los bebés estaban refugiados en un sótano empleado hasta ahora para conservar material médico esterilizado, comprobó una periodista de la AFP.

"Ya hemos tenido tres nacimientos en el sótano, uno de ellos esta misma mañana", contó la responsable del establecimiento, Marina Ovsianik.

"Una casa fue destruida por un obús así como una parte de la policlínica N18. Una mujer resultó herida en las cercanías", indicó el alcalde de Donetsk en un comunicado.

El Ejército ucraniano anunció este domingo que había "estrechado al máximo el cerco" en torno a Donetsk y que había disparado contra bases rebeldes infligiéndoles "duras pérdidas". Tres soldados murieron y 27 resultaron heridos en las últimas 24 horas, anunció el portavoz militar Andri Lysenko.

Un francotirador ucraniano toma posición de disparo durante los combates cerca de Donetsk.
Un francotirador ucraniano toma posición de disparo durante los combates cerca de Donetsk.

También dio cuenta de "encarnizados combates" en Krasny Louch, una localidad de 120.000 habitantes 65 km al noroeste de Lugansk cuyo contol permitiría, según Kiev, bloquear la llegada de ayuda a los separatistas de Donetsk desde Rusia.

El sábado el "primer ministro" separatista, Alexandre Zakhatchenko, reconoció que Donetsk había sido "rodeado" y que se hallaba al borde de una "catástrofe humanitaria", mostrándose dispuesto a un alto el fuego si las fuerzas ucranianas cesan su ofensiva.

Ante la degradante situación para los civiles, de los que 300.000 huyeron ya a Rusia y a otras regiones de Ucrania, Moscú propuso una misión humanitaria en el este del país para poteger a la población rusófona, una idea rechazada por los occidentales, que temen una intervención rusa con la excusa de una misión humanitaria.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, respondió el sábado a la petición de apoyo a esta iniciativa del jefe de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, rechazando que Rusia intervenga en Ucrania mediante cualquier "pretexto de 'mantenimiento de la paz'".

El presidente estadounidense, Barack Obama, el primer ministro británico, David Cameron y la canciller alemana, Angela Merkel, coincidieron en diferentes conversaciones telefónicas en que cualquier incursión rusa en Ucrania, incluso bajo pretexto humanitario, sería "injustificada, ilegal e inaceptable".

El portavoz militar ucraniano, Andri Lysenko, dijo que dos helicópteros y dos drones rusos habían violado el espacio aéreo ucraniano en la tarde del domingo, en las regiones de Lugansk (este) y Jerson (sur), respectivamente. También se localizó una columna de 30 blindados cerca de la frontera con la región ucraniana de Sumy (noreste).

La presidencia ucraniana afirmó el sábado que había abortado por la vía diplomática un intento de entrada de un convoy humanitario ruso en su territorio, mientras que el Kremlin desmintió cualquier intento de "penetrar" en Ucrania.

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, dijo estar dispuesto a aceptar una misión humanitaria en la ciudad de Lugansk tras una conversación con dirigentes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), con la condición de que sea internacional, no armada y que pase por los puestos fronterizos controlados por Kiev.

En Lugansk, donde no se permite entrar a la prensa, las autoridades denuncian una situación "crítica", ante la ausencia de electricidad, agua o red telefónica desde hace una semana en este bastión separatista.

Por otra parte, Rusia liberó a cinco soldados detenidos la semana pasada en su territorio acusados de crímenes de guerra, anunció este domingo el Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Kiev.

"A las 1:40, Rusia entregó a los guardias fronterizos cinco soldados que habían sido detenidos ilegalmente", dijo el portavoz Andri Lysenko.

Los efectivos forman parte de un grupo de 400 agentes que el pasado lunes cruzaron la frontera, según Moscú porque se rindieron y cambiaron de bando, mientras que Kiev asegura que se vieron obligados a retirarse porque se habían quedado sin munición.

Tras cuatro meses de conflicto en el Este, que ha dejado más de 1.300 muertos, la ofensiva ucraniana se concentra en los bastiones rebeldes.

El objetivo de bloquear la frontera con Rusia, por donde según Kiev transitan armas y soldados, es especialmente difícil, ya que las tropas ucranianas aseguran que cada día son objetivo del lanzamiento de armamento pesado procedente de Rusia.