Indigentes rescataron a una niña; una mujer murió en los brazos de uno de ellos

Por: Irene Rodríguez 23 mayo
El diario The Sun entrevistó a Chris Parker, de 33 años, quien estaba pidiendo limosna en el Manchester Arena cuando ocurrió la explosión, él ayudó a rescatar gente.
El diario The Sun entrevistó a Chris Parker, de 33 años, quien estaba pidiendo limosna en el Manchester Arena cuando ocurrió la explosión, él ayudó a rescatar gente.

Chris Parker estaba en el vestíbulo del Manchester Arena la noche de este lunes pidiendo limosna, una práctica usual en él cuando hay conciertos grandes. Sin embargo, ayer fue diferente.

El hombre vio cómo se abalanzaba sobre él una multitud que huía de una explosión ocurrida al final del concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande. 22 personas murieron por el atentado y él ayudó a algunos de los sobrevivientes.

Este indigente, de 33 años, es uno de los identificados como "los héroes del atentado de Mánchester".

Según relata el diario inglés The Sun, Parker ayudó a un niña con graves lesiones y ensangrentada y la envolvió entre camisetas promocionales que estaban tiradas por el piso del edificio, y cuidó de una mujer que murió minutos después.

"La multitud me botó al suelo. Me levanté y en lugar de correr, mi instinto me hizo quedarme y tratar de ayudar. Había gente tirada en el piso por todas partes. Vi a una niña pequeña... no tenía piernas. La envolví en una de las camisetas promocionales y le pregunte, '¿dónde están tu papá y tu mamá?'. Me dijo: 'mi papá en el trabajo, mi mamá allá arriba' (haciendo alusión a las graderías)", relató Parker a The Sun.

Este hombre, quien lleva cerca de un año de vivir en las calles, también relató que una mujer murió en sus brazos: "ella estaba mal herida desde que la vi. La acuné y le hablé. Se murió en mis brazos, tenía entre 60 y 70 años y dijo que había ido al concierto con su familia. No he parado de llorar. Lo más impactante es que esto pasara en un concierto en el que había niños", añadió.

Stephen Jones, otro indigente, estaba durmiendo cerca del centro de conciertos cuando escuchó la explosión y se acercó a ayudar.

ITV News contó la historia de Stephen Jones, un indigente que dormía junto al Manchester Arena cuando ocurrió la explosión. El ayudó curando heridas de niños y calmándolos.
ITV News contó la historia de Stephen Jones, un indigente que dormía junto al Manchester Arena cuando ocurrió la explosión. El ayudó curando heridas de niños y calmándolos.

"Vi que algo malo pasaba porque había niños que salían llorando, ensangrentados y con caras de dolor. Tuve que sacar vidrios y uñas de las caras de muchos niños", comentó Jones, de 35 años, a la cadena de noticias británica ITV News.

Ángel para niños perdidos

Paula Robinson es otra de las heroínas de la masacre. Ella y su esposo esperaban el metro justo en la estación que está por fuera del Manchester Arena cuando escucharon la explosión. Ella vio muchos adolescentes y niños salir corriendo sin rumbo fijo.

El diario Evening Standard narró sobre Paula Jones, una mujer que esperaba el metro junto al lugar del concierto y cuidó de 50 niños y adolescentes hasta que estos se reencontraron con sus padres.
El diario Evening Standard narró sobre Paula Jones, una mujer que esperaba el metro junto al lugar del concierto y cuidó de 50 niños y adolescentes hasta que estos se reencontraron con sus padres.

Ella juntó a unos 50 menores y los llevó a un sitio seguro: un hotel Holiday Inn cercano. Allí, tomo su teléfono y escribió en Facebook y Twitter que estaba cuidando de todos ellos hasta que sus padres llegaran. Pidió que se compartiera su testimonio con todas las personas posibles para que así fuera más fácil reunir a los niños y adolescentes con sus padres.

"Nosotros corrimos, habían pasado, literamente, solo segundos desde el momento de la explosión, le pedí a los chicos que corrieran conmigo hasta que vimos que estábamos fuera de peligro", relató la mujer al diario inglés Evening Standard.

Los distintos medios de comunicación hablan de que estos son solo algunos rostros, pero que indiscutiblemente en los próximos días se sabrá de más héroes que ayudaron a los afectados por el atentado, y de otros muchos que se mantendrán anónimos, pero cuya ayuda fue invaluable.