10 febrero, 2016

Berlín. EFE. Al menos diez personas murieron el martes y unas 80 resultaron heridas, en un choque frontal entre dos trenes de cercanías en el sur de Alemania, el peor accidente ferroviario del país en los últimos cinco años y el más grave en el estado federado de Baviera desde 1975.

La colisión se debió a un error humano, aunque no se ha precisado a quién correspondería la responsabilidad, según informaciones coincidentes de distintos medios, entre ellos la edición digital del diario Hannoversche Zeitung.

Los equipos de salvamento desplazados a la zona seguían buscando entre los restos de los trenes a un desaparecido.

Al lugar del accidente llegó el ministro alemán de Transporte, Alexander Dobrindt, quien dijo a los medios que se trata de un “momento difícil para la historia del transporte ferroviario en Alemania”.

Calificó de “imagen aterradora” lo que observó, para subrayar que correspondía a los expertos de la Oficina Federal de Ferrocarriles determinar las causas del accidente.

La principal hipótesis que se barajaba era que falló el sistema de frenado automático que entra en funcionamiento cuando un tren rebasa la velocidad máxima o circula sin permiso.

El percance se produjo en una vía de sentido único cerca de la localidad bávara de Bad Aibling, a las 05: 45 GMT (11:45 p. m. del lunes en Costa Rica) y al lugar, de difícil acceso, acudieron numerosos equipos de rescate con ambulancias y una decena de helicópteros para atender a los heridos y trasladar a los más graves a los hospitales.

Las dos locomotoras chocaron en una curva, se empotraron y varios vagones volcaron al descarrilar uno de los trenes Meridian, operados por la compañía privada de ferrocarriles Bayerische Oberlandbahn.

El ministro estaba convencido de que los dos trenes implicados en el accidente colisionaron “a una velocidad muy elevada”, en un tramo de sentido único.

Dado que el choque se produjo en una curva, los dos conductores aparentemente no llegaron a percatarse de la presencia del otro, por lo que los trenes chocaron a toda velocidad, agregó.

Dobrindt explicó que de las tres cajas negras en los dos trenes, dos ya se habían recuperado y agregó que su análisis permitirá determinar las circunstancias técnicas previas y en el momento del accidente.

Tras reiterar que lo importante es esclarecer ahora si se trató de “un problema técnico o un error humano”, rechazó especular sobre las causas del siniestro.

Según apuntó, el sistema de frenado automático puntual fue introducido en todo el sistema ferroviario tras el accidente del 29 de enero de 2011.

Diez personas murieron entonces, al chocar un tren de cercanías y uno de carga en el estado federado de Sajonia-Anhalt, después de que uno de los conductores ignoró dos señales de advertencia y continuara circulando.