En el momento del percance, charlaba con personal de la empresa ferroviaria

 31 julio, 2013

Madrid. AFP. El tren que descarriló en Santiago de Compostela y causó 79 muertos viajaba a 153 kilómetros por hora en una zona limitada a la mitad, revelaron ayer las cajas negras, las cuales evidenciaron que el maquinista hablaba por teléfono con un colega en el momento del accidente.

El 24 de julio, a las 20:42 (12:42 p. m. hora costarricense), el convoy procedente de Madrid con más de 250 personas a bordo descarriló en una curva peligrosa a 4 km de la estación de Santiago , una zona donde la línea, de alta velocidad hasta ese momento, se transforma en vía convencional y la velocidad se limita a 80 km/h .

Los datos extraídos de las cajas negras confirmaron la distracción del maquinista Francisco José Garzón cuando ocurrió el hecho.

“Del audio almacenado en las cajas negras se ha podido saber que el maquinista estaba hablando por teléfono con personal de Renfe”, la compañía de ferrocarril española, aparentemente con un controlador, puntualizó el Tribunal Superior de Justicia de Galicia tras analizar el contenido de los registros.

Minutos antes del accidente, el maquinista “recibió una llamada en su teléfono profesional para indicarle el camino que tenía que seguir al llegar a Ferrol”, su destino final. “Del contenido de la conversación y por el ruido de fondo parece que el maquinista consulta un plano o algún documento similar en papel”, precisó.

“En el momento de la salida de vía, el tren circulaba a 153 kilómetros por hora”, agregó . “En los kilómetros previos al momento del descarrilamiento” el convoy circulaba a 192 kilómetros por hora, precisó. “Segundos antes del accidente se activó un freno”.

La hipótesis de un exceso de velocidad había sido la privilegiada hasta ahora por los investigadores de esta tragedia.

Francisco José Garzón (centro) sale del tribunal después de quedar en libertad, pero con medidas cautelares. | AP.
Francisco José Garzón (centro) sale del tribunal después de quedar en libertad, pero con medidas cautelares. | AP.
Cobra fuerza la hipótesis del exceso de velocidad