Esta edición tuvo una tirada de 2,5 millones de ejemplares, frente a los 8 millones del que publicaron una semana después del atentado

 25 febrero, 2015
El miércoles se publicaron tres millones de ejemplares del volumen de Charlie Hebdo posterior a atentado a su redacción.
El miércoles se publicaron tres millones de ejemplares del volumen de Charlie Hebdo posterior a atentado a su redacción.

París

El semanario satírico Charlie Hebdo volvió este miércoles a los kioscos franceses siete semanas después de los atentados que provocaron la muerte de buena parte de su redacción y con menos espectativa del público que el número que lanzaron justo después de aquellos trágicos hechos.

El número 1.179 de la publicación editada desde 1992, que trata de recuperar el ritmo normal con menos referencia a los integristas islámicos que provocaron los atentados, tiene una tirada de 2,5 millones de ejemplares, frente a los 8 millones del que publicaron una semana después de los trágicos hechos, un récord de la prensa francesa.

Mejoras en la distribución han evitado que haya colas en los kioscos, donde los vendedores se habían preparado para una mayor afluencia de público.

Varios de ellos se negaban a dar esta mañana más de un ejemplar por cliente, pese a que lucían pilas de las revistas en sus estanterías.

Los vendedores estaban mejor equipados para no vivir las escenas del pasado 14 de enero, cuando se registraron largas colas en los kioscos y los ejemplares se agotaron de forma muy rápida.

El nuevo número de la publicación satírica lleva como titular 'Charlie Hebdo vuelve de nuevo' y con caricaturas en su portada de Nicolas Sarkozy, un yihadista, el papa o la líder ultraderechista Marine Le Pen.

Todos ellos están dibujados como perros que corren tras uno de menor tamaño que lleva en su boca un ejemplar de la revista, en una caricatura firmada por el dibujante Luz.

En su interior, Charlie Hebdo tiene numerosas referencias al atentado sufrido el pasado 7 de enero, cuando los hermanos Kouachi mataron a doce personas en la sede de la revista, entre ellos cinco de sus principales dibujantes.

Pero sus responsables afirman que quieren recuperar el ritmo normal de la publicación, lo que presupone diversificar el blanco de sus críticas, frente al casi monográfico número del pasado 14 de enero.

En su editorial, el nuevo director de la revista, Riss, ataca a quienes nunca dudan y a aquellos que han podido considerar que la forma provocadora de actuar de Charlie Hebdo ha servido de caldo de cultivo a los atentados.

“Todo el mundo ha apoyado a Charlie (...), pero pocos estarían dispuestos a dibujar y publicar una caricatura blasfema”, asegura el director, que considera que la masa apoya a Charlie como apoya al toro en la plaza.