Según sondeos, la coalición de centroderecha, en el poder desde 2011, obtendría la victoria con 37,5% de los votos

 4 octubre, 2015
 Este ciudadano se aprestaba el domingo a emitir su voto en un colegio electoral en la localidad de Sintra, un suburbio de Lisboa.
Este ciudadano se aprestaba el domingo a emitir su voto en un colegio electoral en la localidad de Sintra, un suburbio de Lisboa.

Lisboa

Los portugueses acudieron a las urnas este domingo después de vivir cuatro años de austeridad, en unas elecciones legislativas donde se perfila la victoria de la coalición saliente de centroderecha, liderada por el primer ministro Pedro Passos Coelho.

Las urnas electorales abrieron desde la mañana y cerraron a las 7 p. m., (mediodía en Costa Rica). Se espera que los primeros resultados aparezcan en las próximas horas.

Las encuestas indican que los electores están dispuestos a otorgar nuevamente su confianza a la actual alianza de gobierno, que sacó al país de un abismo financiero con un severo plan de rigor, aunque no llegaría a la mayoría absoluta.

Diversos sondeos prevén que la coalición de centroderecha –en el poder desde 2011– obtenga 37,5% de los votos contra 32,5% para el Partido Socialista, dirigido por Antonio Costa, exalcalde de Lisboa, capital portuguesa. Tal resultado era inimaginable a finales del 2012, cuando los socialistas lideraban las encuestas.

"Estoy muy tranquilo esperando el veredicto del pueblo", afirmó Passos Coelho, centrista liberal de 51 años, tras votar en Massama, en las afueras de Lisboa.

"La derecha recuperó una parte de los votos del electorado centrista y logró pasar el mensaje de que el regreso al poder de los socialistas significaría la bancarrota, como en 2011", comentó a la AFP el politólogo Antonio Costa Pinto. Portugal estuvo al borde de la bancarrota durante la crisis financiera de la eurozona y necesitó un rescate de € 78.000 millones ($87.000 millones) en el 2011. Los socialistas estuvieron en el poder durante seis años antes de ese importante momento, lo que les dejó vulnerables a acusaciones de mala administración.

Sin embargo, los recortes de gastos y alzas de impuestos del subsiguiente gobierno de centroderecha contribuyeron a llevar a Portugal a una recesión de tres años. Por esa razón, el Partido Socialista (centroizquierda), principal fuerza opositora a la reelección de Passos, promete comenzar a aliviar la carga tributaria y acelerar el crecimiento por medio del consumo interno.

A diferencia de otros países en la eurozona, no han emergido en Portugal prominentes partidos radicales combatiendo la austeridad de la reciente crisis. Los votos de protesta usualmente van a parar al Partido Comunista, que espera consignar su usual respaldo de 10%, y el nuevo Bloque de Izquierda, que se pronostica consiga 5%. El Partido Comunista quiere que Portugal salga de la eurozona, mientras que el Boque de Izquierda pretende renegociar la deuda nacional, demandar mejores términos de pago a los acreedores y poner fin a medidas de austeridad al tiempo que eleva los impuestos corporativos.

Más de 9,6 millones de electores están convocados para renovar el mandato de 230 diputados del Parlamento, cámara en donde la coalición de gobierno contaba hasta ahora con una cómoda mayoría de 132 escaños. A media tarde en Portugal, la participación llegaba al 44 % del padrón electoral, anunció el Ministerio del Interior.