14 septiembre
Partidarios del referendo se concentraban afuera del Tarraco arena, en Tarragona, poco antes del lanzamiento oficial de la campaña por la consulta independentista, el 14 de setiembre.
Partidarios del referendo se concentraban afuera del Tarraco arena, en Tarragona, poco antes del lanzamiento oficial de la campaña por la consulta independentista, el 14 de setiembre.

Barcelona

Los independentistas catalanes, encabezados por el presidente regional Carles Puigdemont, lanzaron este jueves la campaña por el sí en el referendo de autodeterminación del 1.° de octubre, prohibido por la Justicia y que está tensando sobremanera las relaciones con Madrid, dispuesto a impedirlo a toda costa.

"Hoy, 14 de setiembre del 2017, damos inicio a la campaña del sí del referendo", dijo la presentadora Txe Arana a las 8.000 personas que casi llenaban la antigua plaza de toros de Tarragona, decorada con tres grandes pancartas con los lemas "Hola Europa", "Hola República", "Hola nuevo país".

Poco pareció importarles ser advertidos durante el día de que el acto era ilegal y no podía celebrarse. "¿Has presentado alguna vez algún acto ilegal?", se mofaban los presentadores, que incluso mostraron una papeleta del escrutinio, buscadas estos días por la Policía junto a todo el material de la votación.

"¡Un abrazo a los primeros insumisos!", gritó un miembro de la izquierda radical independentista a los asistentes.

La suspensión del escrutinio por parte del Tribunal Constitucional, las advertencias del Gobierno español de Mariano Rajoy y las querellas presentadas por la Fiscalía contra todo el ejecutivo regional no alteran por el momento los planes de Puigdemont y los suyos.

"Dijeron que este acto no se haría y no solo lo hemos hecho, sino que por la gente que había fuera lo podríamos haber hecho dos veces", manifestó Puigdemont en referencia a los cientos de simpatizantes que no pudieron entrar al acto.

"Nos dicen que el día 1.° de octubre no votaremos. ¿Y qué creéis que pasará el día 1.° de octubre? Claro que votaremos", continuó mientras el público rugía "votaremos, votaremos".

Los separatistas disponen de dos semanas para movilizar a los suyos y también a sus críticos recelosos de participar en esta votación. Si la ganan, prometen declarar una república independiente en esta región de 7,5 millones de habitantes en el noreste de España.

El gobierno de Puigdemont no estableció un mínimo de participación para considerar válido el resultado, pero conseguir una alta movilización es clave para su credibilidad.

Contra la secesión. Los partidos contrarios a la secesión no participarán en la campaña de esta consulta y piden a sus electores no ir a votar aunque ello lleve a una victoria abrumadora del sí.

El presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, llegaba este jueves 14 de setiembre del 2017 a la actividad, en Tarragona,donde se dio el banderazo para el inicio de la campaña para el referendo independentista.
El presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, llegaba este jueves 14 de setiembre del 2017 a la actividad, en Tarragona,donde se dio el banderazo para el inicio de la campaña para el referendo independentista.

"Esto es un engaño. Ellos quieren hacer un simulacro de referendo para justificar una declaración de independencia", aseguró Salvador Illa, secretario de organización del Partido Socialista de Cataluña, contrario al voto.

El presidente del Gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, quien acudirá el viernes a Barcelona, también instó a los ciudadanos a quedarse al margen y no participar en "un acto absolutamente ilegal".

En las afueras de la plaza de toros de Tarragona, la segunda capital de provincia de la región y con poco arraigo del independentismo, Josep Enric Sabaté fumaba un puro mientras observaba "con tristeza" la larga cola para entrar al recinto.

"Parece que toda Cataluña es independentista. Y no es así, de hecho son minoría" según la mayoría de sondeos, afirmaba este empresario inmobiliario de 44 años quien no piensa participar en la votación convocada por Puigdemont.

"Es un gobierno solo para separatistas, no es un gobierno para todos los catalanes. El resto estamos excluidos", lamentaba.

Presión desde Madrid. Las instituciones españolas están aumentando la presión día tras día.

La Fiscalía General del Estado ordenó el miércoles citar a los más de 700 alcaldes catalanes que quieren cooperar en la votación y detenerlos si no se presentan. Este jueves hizo lo mismo con los cinco miembros de la junta electoral que debe supervisar la votación.

Las autoridades prohibieron toda propaganda sobre "el referendo ilegal" y cerraron el sitio web oficial de la consulta, restablecido poco rato después por el ejecutivo catalán en otra dirección.

Varios diarios de la región han evitado difundir la campaña institucional del 1.° de octubre.

Pero, según el vicepresidente Oriol Junqueras,, "las amenazas nos hacen más fuertes" y este jueves ya eran 750 municipios los que colaborarían con el referendo, anunció.

Por su parte, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, anunció que en la capital catalana, con una quinta parte de la población regional, "el 1.° de octubre se podrá participar" aunque sin precisar cómo se llevará a cabo.