Militares belgas ultimaron al atacante, presuntamente un yihadista; no hubo más víctimas

 20 junio

Bruselas

Bruselas volvió a ser escenario de un ataque terrorista este martes cuando una explosión sacudió una céntrica estación de trenes, que dejó como única víctima al presunto responsable del hecho, a quien soldados mataron. El atentado fue el último de una serie que han golpeado recientemente a Europa.

Alrededor de las 20:50 (12:50 p. m. en Costa Rica), militares que patrullaban la Estación Central "neutralizaron con disparos" al sospechoso, indicó un portavoz de la Policía, Peter de Waele. La Fiscalía federal confirmó su muerte durante la noche.

Los hechos ocurrieron después de las 20:30 (12:30 p. m.), cuando "se produjo una pequeña explosión" en la estación, dijo en rueda de prensa el portavoz de la Fiscalía federal, Eric Van Der Sypt, quien los calificó de "ataque terrorista".

"Los militares presentes en la escena neutralizaron al sospechoso" después de la detonación, explicó el vocero del Ministerio Público encargado de investigar los casos de terrorismo, quien aseguró desconocer la identidad del fallecido.

El hombre gritó Alá Akbar (Alá es grande) antes de "hacer explotar una maleta con ruedas" en el "entresuelo" de la estación, según el testigo Nicolas Van Herrewegen, empleado de la compañía de ferrocarriles de Bélgica, SNCB.

El portavoz de la Policía indicó que "no hubo heridos". Casi una hora después del atentado, las autoridades belgas aseguraron que las situación estaba "bajo control".

"Gracias a nuestros soldados, a los servicios de seguridad y al personal de la SNCB por su profesionalidad y su valentía", tuiteó el primer ministro belga, Charles Michel, anunciando una reunión el miércoles a las 09H00 del Consejo Nacional de Seguridad.

Las redes sociales mostraban fotos de una llamarada de fuego de varios metros en los pasillos de esta estación, aparentemente poco frecuentados en ese momento.

Momento crítico. "Hubo un movimiento de pánico de la multitud en la estación, la gente se echó a correr por las vías", explicó Arnaud Reyman, portavoz de Infrabel, el concesionario ferroviario.

Elisa Roux, portavoz de la SNCB, estimó en "un centenar" las personas evacuadas. "Había gente que lloraba, gente que gritaba. Estaban por supuesto un poco impactados", agregó.

La estación, donde cada día toman el tren unos 60.000 pasajeros, fue evacuada y el tráfico ferroviario, interrumpido.

Ningún tren circulaba y se desviaron las líneas de autobús del centro de la capital. El metro era gratuito para ayudar a la gente a regresar a casa.

Las fuerzas de seguridad acordonaron las calles alrededor de esa céntrica estación y policías con chalecos antibalas impedían a los transeúntes acceder al perímetro de seguridad, dispuesto poco después desde la catedral de Bruselas a las inmediaciones de la Gran Plaza, constataron periodistas de la AFP.

Bélgica, junto a otros países europeos como Francia y Reino Unido, han sido blanco de una serie de atentados yihadistas en los últimos años.

El centro de crisis del Ministerio del Interior mantuvo durante la noche el nivel de alerta terrorista 3 en una escala de 4, lo que significa que las autoridades no tienen información sobre un nuevo ataque inminente.

Desde los atentados yihadistas en París en noviembre del 2015 (130 muertos), reivindicado por la organización Estado Islámico y perpetrado por la misma célula que atacó meses después en Bruselas, soldados patrullan las zonas más frecuentadas de la capital.