Según las autoridades, el atacante era considerado como un caso sospechoso, luego de que mostrara un comportamiento extremista

 29 julio

Hamburgo

El alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz, llevó flores al altar improvisado que se colocó frente al supermercado donde se perpetró el ataque.
El alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz, llevó flores al altar improvisado que se colocó frente al supermercado donde se perpetró el ataque.

El hombre que mató con un cuchillo a una persona y dejó varios heridos el viernes, en Hamburgo, era un "islamista" en vías de radicalización, según las autoridades alemanas. La policía también ha dicho que sus motivaciones siguen sin conocerse, puesto que padecía trastornos psicológicos.

Mientras los investigadores buscan aún las razones precisas de lo que el alcalde de Hamburgo calificó como "atentado odioso", el debate sobre la acogida de inmigrantes volvió a instalarse en Alemania, ya que al atacante se le había negado el estatuto de refugiado.

El viernes por la tarde, el agresor entró en un supermercado en una calle con muchos comercios del norte de Hamburgo, robó un cuchillo de cocina con una hoja de 20 centímetros y se abalanzó sobre un hombre de 50 años al que apuñaló mortalmente.

Dentro del negocio hirió a otros dos clientes y luego, cuando se dio a la fuga en la calle, volvió a herirar a varios transeúntes.

Además de un muerto, seis personas resultaron heridas, algunas gravemente.

"Era conocido por los servicios de seguridad como un islamista, pero no como yihadista", declaró a la prensa el ministro de Interior de la ciudad Estado de Hamburgo, Andy Grote.

Demandante de asilo

El atacante, de 26 años, presentado el sábado por las autoridades como un palestino nacido en Emiratos Árabes Unidos, era considerado "un caso sospechoso" tras "elementos que mostraban una radicalización" religiosa, especialmente en el hogar donde residía en el norte de la ciudad.

Últimamente vestía con ropas religiosas musulmanas, recitaba suras del Corán en su hogar y había "cambiado", según las autoridades locales.

El ministro local del Interior habló de "vínculos con motivaciones religiosas, islamistas" determinantes para pasar a la acción.

Pero al mismo tiempo, indicó que el agresor padecía una "inestabilidad psicológica". La situación sigue siendo "confusa" y no se puede saber aún "cuál de estos elementos ha sido el detonante", señaló Grote.

Después de que la policía recibiera denuncias sobre su radicalización, oficiales de esa fuerza fueron a verlo, pero no detectaron "un peligro inmediato" de paso a la acción. El hombre llegó a Alemania en 2015, como demandante de asilo.

Algo que sí se ha determinado es que el viernes actuó solo. "No hay elementos sobre la existencia de una red", señaló una responsable de la policía local.

"Las compras del fin de semana de numerosos hamburgueses se convirtieron en una pesadilla", dijo el ministro del Interior. "Podríamos haber sido cualquiera de nosotros", agregó.

Finalmente, el atacante fue inmovilizado por los transeúntes. El palestino resultó herido levemente en el forcejeo. "Fue una acción muy valiente y muy decidida por parte de los transeúntes", alabó Grote.

En el ámbito político, las dudas sobre la acogida de inmigrantes vuelven a resurgir en el país, que recibió a más de un millón de demandantes de asilo desde 2015. La derecha nacionalista acusa desde entonces a la canciller Angela Merkel de haber dejado entrar a yihadistas en potencia en Alemania.

El agresor de Hamburgo, cuya solicitud de asilo fue rechazada, no pudo ser expulsado.

"Se trata al parecer de un extranjero en instancias de salida pero que no podía ser expulsado porque no tenía documentos de identidad", explicó el alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz.

Políticamente, se trata de un punto muy delicado para las autoridades alemanas, a poco más de un mes de las elecciones legislativas del 24 de septiembre, donde Angela Merkel peleará por un cuarto mandato.

Si se confirma que el ataque fue un atentado con motivaciones islamistas, la opinión lo vinculará inevitablemente con el atentado yihadista perpetrado con un camión en diciembre pasado en un mercado navideño en Berlín, el cual dejó como saldo a 12 muertos.

El ataque fue cometido por un tunecino, Anis Amri, que se encontraba en una situación legal idéntica: le habían negado el estatuto de refugiado pero seguía en Alemania porque no tenía documentos en regla.

El alcalde de Hamburgo reclamó endurecer las reglas. "Es urgente que se eliminen este tipo de obstáculos prácticos y jurídicos en las expulsiones", declaró.

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