23 mayo

Mánchester, El Cairo y Nueva York

El autor del atentado suicida en un concierto de Mánchester buscó provocar la mayor matanza posible, dejando 22 muertos, entre ellos niños y adolescentes, afirmó este martes la primera ministra británica Theresa May.

El presunto encargado es Salman Abedi, de 22 años, afirmó este martes la Policía británica

Él vivía en Fallowfield, un barrio de Mánchester, donde la policía provocó una explosión controlada.

"Puedo confirmar que el sospechoso de la atrocidad de la pasada noche (lunes) fue identificado como Salman Abedi, de 22 años", dijo a la prensa Ian Hopkins, comandante de la Policía de Mánchester, sin ofrecer más detalles.

Según el Daily Telegraph, Abedi nació en Mánchester y es de padres libios, quienes huyeron del régimen de Muamar al-Gadafi.

Los padres de Abedi emigraron primero a Londres antes de instalarse en el sur de Mánchester, donde llevan viviendo 10 años. Tienen tres hijos.

Hopkins repitió que habían arrestado a un hombre de 23 años en conexión con el atentado y que registraron dos viviendas en Mánchester.

Estado Islámico reivindica ataque y lanza amenaza

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó este mismo martes en un comunicado el atentado.

El comunicado, publicado por el EI en uno de sus canales habituales en las redes sociales, precisa que "uno de los soldados del califato colocó una bomba entre la muchedumbre" durante el concierto.

El grupo yihadista también amenazó con otros ataques.

 Amaq  , la agencia de propaganda del grupo ultrarradical, afirmó por su parte que detrás del ataque hay un "equipo" de combatientes.

La potente explosión se registró en una de las entradas del Manchester Arena, un pabellón con capacidad para 21.000 personas, al final del espectáculo de la artista e ídolo de los preadolescentes.

Según la Policía, el autor del ataque murió haciendo detonar un artefacto explosivo.

Horas antes de la identificación del autor del atentado, la primera ministra informó de que la Policía creía conocer la identidad del autor del atentado del Manchester Arena al final de un concierto de la estrella juvenil Ariana Grande, el cual registra hasta ahora 22 muertos y 59 heridos, entre ellos niños.

Las fuerzas de seguridad "creen que el atentado fue cometido por un solo hombre, pero necesitan saber si actuaba solo o era parte de un grupo", añadió la primera ministra, quien acababa de presidir una reunión urgente de su gabinete de seguridad.

El ataque de Mánchester es el más grave desde julio del 2005 en ese país, cuando una serie de atentados suicidas dejaron 52 muertos, entre ellos cuatro kamikazes, y 700 heridos en el metro y un autobús de Londres. Este ataque fue reivindicado por un grupo que decía pertenecer a al-Qaeda.

May se desplazó a la ciudad del noroeste de Inglaterra para ver de primera mano los efectos de "uno de los peores actos terroristas de la historia de este país", afirmó.

Los testigos del atentado en Mánchester afirman que escucharon estruendos, vieron destellos y que después se formó una nube de humo, extendiéndose el pánico mientras el público intentaba salir del lugar.

A la entrada del recinto se apostaban los padres que habían ido a recoger a sus hijos tras el concierto.

"Había cuerpos por todas partes" explicó al diario The Guardian Elema Semino, quien esperaba a su hija de 17 años en la taquilla de venta y que también resultó herida.

Sin ticos afectados

La Cancillería de Costa Rica informó este martes que de momento no hay reportes de costarricenses afectados por el atentado.

"Se envió una circular vía correo electrónico a todos los costarricenses que se tienen registrados en el Reino Unido para que informen al Consulado en caso de que conozcan que algún connacional haya sido afectado por tales hechos", detalló la institución en un comunicado de prensa.

El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, manifestó su molestia por el ataque a personas inocentes.

"Nada justifica un ataque a población inocente", afirmó.

Policías armados se reúnen en el Manchester Arena luego de los informes de una explosión en el estadio durante la presentación de la cantante Ariana Grande en Manchester, Inglaterra.
Policías armados se reúnen en el Manchester Arena luego de los informes de una explosión en el estadio durante la presentación de la cantante Ariana Grande en Manchester, Inglaterra.
Menor de 8 años es una de las víctimas

El autor actuó "deliberadamente contra niños y jóvenes que deberían haber estado disfrutando de una de las mejores noches de sus vidas".

Una niña de 8 años, identificada como Saffie Rose Roussos, está entre las víctimas, informaron este martes las autoridades del vecino condado de Lancashire.

Roussos es la segunda víctima identificada después de Georgina Callander, de 18 años, una estudiante también de Lancashire.

May confirmó el balance de víctimas y heridos, aclarando que muchos de ellos "están siendo tratados de heridas que amenazan sus vidas".

El kamikaze detonó su bomba al final del concierto, junto a una de las salidas del recinto.

Las redes sociales hervían con mensajes pidiendo ayuda para encontrar a allegados y en el vecino hotel Holiday Inn más de 40 muchachos esperaban a sus padres.

Búsqueda y angustia

Las víctimas fueron trasladas a ocho hospitales de la ciudad, explicó la Policía. En ellos, los familiares esperaban conocer el estado de los suyos, con las unidades pediátricas recibiendo sangre y convertidas en un vaivén de gente.

"Gracias por pensar en donar sangre. Por el momento tenemos toda la sangre necesaria para los pacientes", expresó Mike Stredder, director de donativos de sangre de la zona.

En el cercano estadio Etihad, sede del equipo de fútbol del Mánchester City, se instaló un centro de recepción de víctimas y allegados. Una muchacha en lágrimas abrazó a un hombre que acababa de llegar al tiempo que dos mujeres se acercaron al lugar con dulces para los niños y revistas.

Hayley Adamson, de 23 años, y Poppy Conlon, de 25, propietarias de un negocio de hostelería, dijeron que respondían así a un llamamiento en la radio.

"Trajimos comida, revistas, dulces, chocolates, papas fritas, sandwiches, cualquier cosa para los niños", explicaron, precisando que dejaron todo en la recepción pero no pudieron acceder a las familias.

Muchos acudieron a las redes sociales en busca de los suyos.

Charlotte Campbell explicó apesadumbrada en varias televisiones que no lograba encontrar a su hija Olivia, de 15 años.

"Todo lo que sé es que estaba en el Manchester Arena con su amiga viendo a Ariana Grande y todavía no ha aparecido", dijo, en declaraciones al programa de televisión Good Morning Britain

"No logro contactar con ella. He llamado a hospitales, he llamado a todos los sitios, a los hoteles donde decían que habían resguardado a los niños".

Una pareja de adolescentes, Liam Curry y su novia Chloe, seguían desaparecidos.

El primo del chico explicó a radio Heart que "Liam perdió a su padre hace un par de meses, así que andaban haciendo cosas para sobrellevar el duelo, entre ellas ir al concierto".

"Todo el mundo creía que iban a pasar un momento feliz, hasta que nos despertamos esta mañana", lamentó.

"El pabellón se quedó pavorosamente en silencio durante cinco o seis segundos, que parecieron más largos, y luego todo el mundo corrió en todas direcciones", explicó Kennedy Hill, una adolescente que asistió a la actuación de la artista estadounidense.

Su madre, Stephanie Hill dijo que la gente perdía zapatos y teléfonos por el camino al tratar de huir del lugar.

"Había muchos niños y adolescentes como mi hija en el concierto. Es trágico", lamentó.

"Había padres que llevaban en brazos a sus hijas entre lágrimas", explicó Sebastian Díaz, un muchacho de 19 años de Newcastle, que vestía una camisa tejana y pantalón oscuro.

Llamado a la unión

"Nos mantendremos fuertes, nos mantendremos unidos, porque somos así. Eso es lo que hacemos, así no ganarán", aseguró el alcalde de Mánchester, Andy Burnham.

Su par de Londres, Sadiq Khan, anunció que se reforzará la seguridad en las calles de la capital.

"Estoy en contacto constante con la Policía Metropolitana, que está revisando el dispositivo de seguridad en Londres. Los londinenses verán más policía en nuestras calles", añadió Khan.

Ariana Grande tenía previsto actuar en el O2 de Londres el jueves. "Destrozada. Desde el fondo de mi corazón, lo siento mucho. No tengo palabras", escribió la cantante en Twitter.

El atentado provocó reacciones de repulsa en todo el mundo.

La primera ministra alemana, Ángela Merkel, expresó su "tristeza y horror", y el presidente ruso Vladimir Putin se dijo dispuesto a "desarrollar la cooperación antiterrorista" ante este atentado "cínico e inhumano".

En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó enérgicamente en Belén el atentado, perpetrado según él por "perdedores maléficos".

Por su parte, el papa Francisco manifestó su profunda tristeza por el "bárbaro" atentado y envió sus bendiciones y pésame a las familias afectadas.

El Festival de Cannes hizo este martes un minuto de silencio en solidaridad con la ciudad de Mánchester, golpeada por un atentado que dejó decenas de muertos y heridos.

Además, el atentado llevó a suspender los actos de la campaña electoral para las elecciones del 8 de junio y ocurrió exactamente dos meses después del que dejó 5 muertos en Londres, cerca del Parlamento, cuando un hombre embistió con su coche a una multitud y apuñaló a un policía.

El departamento de Seguridad Interior estadounidense anunció "medidas de seguridad reforzadas en y alrededor de los lugares y eventos públicos".

La mayoría de jóvenes que asistieron al concierto eran menores a los 20 años.
La mayoría de jóvenes que asistieron al concierto eran menores a los 20 años.

El grado de amenaza de atentados en el Reino Unido es "severo", el segundo más alto en la escala de las autoridades, y significa que es altamente probable que haya atentados. El primer grado es el de "crítico", que se activa en caso de amenaza inminente.

Ariana Grande: La favorita de los adolescentes golpeada por una tragedia

La estrella del pop Ariana Grande, cuyo concierto fue blanco de uno de los ataques más mortíferos de los últimos años en Reino Unido, es una de las estrellas favoritas de los preadolescentes y tiene fama de niña buena.

La exestrella infantil, ahora de 23 años, denominó a su último álbum Dangerous Woman (Mujer peligrosa), pero sus pocas controversias han estado marcadas por el bajo perfil, con el "peligro" de su lírica enfocado hacia el amor más que a cosas sombrías.

Nacida en el estado de Florida, en el sur de Estados Unidos, Grande se mostró desde niña como una promesa en el teatro y antes de entrar a sus años de adolescencia ya había participado en un musical en Broadway.

Grande comenzó a ser conocida por el público luego de ser seleccionada para ser una de las protagonistas de la comedia televisiva Victorius, demostrando su talento desempeñando el papel de Cat Steven, una estudiante de secundaria.

La joven mantuvo esa imagen cuando se diversificó como cantante de música pop, luciendo muchas veces una vincha con orejas de gato o atando su pelo en coletas.

Durante sus tres álbumes de estudio, su aspecto fue cambiando gradualmente hacia una figura más sensual, vistiendo una falda deportiva negra ajustada y cantando acerca de su poder sobre los hombres.

A diferencia de Miley Cyrus, una exestrella infantil con quien ella es a veces comparada, Grande nunca dejó de lado completamente su imagen adolescente. Su base de fanáticos está llena de chicas jóvenes que asisten a conciertos por primera vez.

Polémica

En lo que quizá haya sido su mayor polémica, Grande difundió en el 2015 un manifiesto feminista que atrajo el foco sobre su vida personal.

"El doble estándar y la misoginia aún están presentes", escribió en el manifiesto difundido mediante las redes sociales, donde Grande tiene más de 45 millones de seguidores solo en Twitter.

"No puedo esperar a vivir en un mundo donde la gente no es valorada por con quién está saliendo/ casadas con/ vinculadas a, o teniendo sexo con (o no)/ sino vistas... por su valor individual", dijo.

En una entrevista el mes pasado para la revista Cosmopolitan, Grande reveló que comenzó a manejar sus espectáculos "de arriba a abajo" porque no se sentía cómoda dejando sus negocios en manos de otros.

"Ahora estoy mucho más a cargo, y eso se siente asombroso", comentó.

Grande está generalmente alejada de los activismos, solo habla acerca de su dieta vegana o de la forma de reducir el sufrimiento de los animales.

De confesión católica, mencionó que se alejó de la iglesia debido a la posición que esta adopta sobre los derechos de los homosexuales y que incursionó en la Cábala, una rama mística del judaísmo que también practica Madonna.

Información actualizada a las 11:12 a. m. con la identificación del autor del atentado.