16 noviembre, 2015

Viena. AFP. Los ataques terroristas del viernes en París y el hallazgo de un pasaporte sirio cerca de uno de los suicidas avivan las tensiones en la Unión Europea (UE) sobre la acogida de inmigrantes, puesto que los partidarios de la línea conservadora estiman fundados sus temores.

Frente a ellos, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, intervino el domingo en defensa de la línea aplicada hasta ahora, asegurando que “no hay motivo para revisar, en su conjunto, las políticas europeas en materia de refugiados”.

“Todos los refugiados no son terroristas del Estado Islámico. Pero pensar que no hay combatientes entre los refugiados es ingenuo”, afirmó Markus Soder, del partido conservador católico alemán CSU.

“París lo ha cambiado todo” y ya no hay cabida para una “migración descontrolada”, recalcó este dirigente, cuyo partido critica desde hace semanas la política de su aliada, la canciller alemana, Ángela Merkel.

“Cierren nuestras fronteras, ¡ahora!”, clamó por el populista holandés Geert Wilders, cuyo partido toma fuerza en ese país.

Sin ni siquiera esperar a su investidura, el futuro ministro de Relaciones Europeas polaco, el conservador Konrad Szymanski, anunció el sábado que su país, hostil a la acogida de refugiados, no tendrá “la posibilidad política” de respetar los acuerdos europeos de relocalización de migrantes.

Refugiados entraron el viernes a Serbia desde Macedonia. | EFE
Refugiados entraron el viernes a Serbia desde Macedonia. | EFE

En Francia, el expresidente Nicolas Sarkozy, líder de la oposición conservadora, pidió el domingo a la Unión Europea “una nueva política migratoria”, pero recalcó que esta no tiene un vínculo directo con los atentados en París.

“Quienes cometieron los atentados son exactamente aquellos de quienes huyen los refugiados y no a la inversa”, advirtió Juncker antes de la cumbre del G20 en Turquía.