30 junio, 2016
El cardenal Philippe Barbarin durante una misa para migrantes, el 3 de abril, en la ciudad de Lyon.
El cardenal Philippe Barbarin durante una misa para migrantes, el 3 de abril, en la ciudad de Lyon.

Lyon, Francia

El arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin, suspendió este jueves a cuatro religiosos relacionados con casos de abusos sexuales, en respuesta a los recientes escándalos en la Iglesia, e introdujo además un estricto reglamento en esta diócesis del este de Francia.

El cardenal, uno las autoridades más influyentes del episcopado francés, es objeto de críticas desde hace meses por no haber denunciado los casos de pederastia en el seno de la Iglesia.

La decisión de relegar de sus funciones a los cuatro religiosos, cuya identidad no fue precisada, fue tomada tras consultar un grupo de expertos.

El grupo fue moderado por un vicario y compuesto por un magistrado honorario, un psiquiatra, una psicoanalista, un médico, representantes de los padres, asistentes sociales y el rector de la diócesis.

"Los hechos están en manos de la Justicia en todos los casos", precisó la diócesis en un comunicado.

Cuestionamientos a cardenal. En la lista no está el cura Bernard Preynat, inculpado en enero por agresiones sexuales cometidas entre 1986 y 1991 contra varios boy scouts.

Aunque los hechos sucedieron 11 años antes de que el arzobispo llegara a su cargo, Barbarin ha sido acusado de dejar que el cura ejerciera en la parroquia, en contacto con niños, hasta agosto de 2015.

El purpurado, en tanto, asegura que nunca cubrió "el más mínimo acto de pederastia".

Nueva disposición. A partir de ahora, las reglas de la diócesis estipulan que "cualquier cura que haya cometido agresiones sexuales contra menores, sea cual sea la fecha de los hechos o la fecha en la que fueran descubiertos estos, será apartado definitivamente del ministerio".

Cualquier religioso sospechoso de abusos sexuales "va a ser investigado o será llevado a una jurisdicción penal, y será provisionalmente apartado de sus funciones mientras dura el proceso, aunque respetando la presunción de inocencia", indicó la diócesis.

Se llevará a cabo una investigación canónica, acorde con las disposiciones del derecho que rige a la Iglesia.

También se le exigirá a cualquier religioso que llegue a la diócesis, incluso para ejercer un cargo de forma temporal, un certificado firmado por su superior.

"Está muy bien, estábamos esperando este tipo de normas de sentido común", dijo a la AFP Bertrand Virieux, uno de los portavoces de la asociación de víctimas La palabra liberada (Parole Libérée).

"Hay un matiz, sin embargo: estas son decisiones propias de la diócesis de Lyon y no nacionales. Hacen falta medidas más allá de los anuncios que sirven como cortafuegos, para exonerar a Barbarin ", agregó.

Representantes de las víctimas reprochan a Barbarin que no hubiera informado de los abusos cometidos por un sacerdote a la Justicia, pese a estar al corriente desde el 2007.

Para responder a las críticas, la jerarquía de la Iglesia francesa anunció en abril una serie de medidas destinadas a "esclarecer" las denuncias de pederastia y de agresiones sexuales contra sus miembros, incluyendo los casos antiguos.

Barbarin reconoció errores en la gestión y en el nombramiento de algunos sacerdotes y también pidió perdón a las víctimas.