Ley fue aprobada con 299 votos a favor, 19 en contra y 23 abstenciones

 12 junio, 2014

Madrid. AFP. Los diputados españoles dieron luz verde ayer, por amplia mayoría, a la abdicación del rey Juan Carlos , al abrir el camino a la próxima proclamación de Felipe VI, pese a los constantes llamados a un referendo sobre monarquía o república.

La ley fue aprobada por 299 votos a favor, 19 en contra y 23 abstenciones por los diputados, de viva voz y puestos en pie, en un procedimiento poco habitual pedido por algunos partidos pequeños partidarios de una república.

Estos presentaron cinco enmiendas, en las que pedían un referendo sobre el modelo de Estado, pero la cámara las rechazó por mayoría.

Las dos grandes formaciones, el gubernamental Partido Popular (PP, derecha) y el opositor Partido Socialista (PSOE), que suman más del 80% de los escaños y contaron con el apoyo de algunos partidos menores, dejaron muy claro su respaldo a la Corona.

“No estamos aquí para modificar los hechos, sino para subrayar con nuestra ley que en España tenemos una monarquía parlamentaria, instaurada por la Constitución de 1978, aprobada por referendo”, dijo el presidente Mariano Rajoy, en el debate de tres horas tramitado de urgencia.

“Debemos decidir sobre la abdicación y solamente sobre la abdicación y no sobre la sucesión del rey Juan Carlos I por su hijo el príncipe de Asturias”, destacó el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, después de hacer un llamado a cerrar filas a los diputados republicanos de su grupo, al menos uno de los cuales rompió la disciplina de voto.

El rey Juan Carlos, de 76 años, uno de los artífices del retorno de la democracia a España tras la dictadura franquista, pero con una imagen empañada en los últimos años por escándalos, sorprendió al país al anunciar el 2 de junio su decisión de abdicar.

Su hijo, de 46 años, debe ser proclamado nuevo rey Felipe VI ante diputados y senadores el 19 de junio, sin presencia de invitados extranjeros ni ceremonia religiosa, tras la aprobación dos días antes de esta ley por el Senado.

El desafío. Pese a escapar a la baja popularidad de su padre y de la monarquía, en un país sacudido por la corrupción, el nuevo rey deberá conquistar su legitimidad como hizo Juan Carlos, quien impulsó la democracia tras su coronación en 1975 y frenó un golpe de Estado.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, conversaba ayer con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, durante el pleno del Congreso que aprobó la ley orgánica con la que se hace efectiva la abdicación del rey Juan Carlos I y la sucesión en la Corona en la figura de su hijo Felipe. | EFE
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, conversaba ayer con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, durante el pleno del Congreso que aprobó la ley orgánica con la que se hace efectiva la abdicación del rey Juan Carlos I y la sucesión en la Corona en la figura de su hijo Felipe. | EFE

Según dos sondeos publicados el fin de semana, 62% de españoles quiere un referendo, pese a que la mitad apoyaría la monarquía.

Sin embargo, con gritos de “¡España, mañana, será republicana!”, tras el anuncio de la abdicación del rey, decenas de miles de personas salieron a las calles de todo el país , con la bandera roja, amarilla y morada de la Segunda República.

Ayer, decenas de manifestantes gritaban “¡Monarquía, abolición!” cerca del Congreso, donde se alzaron también voces disonantes.

“La jefatura de Estado, un señor la va a heredar como si fuera una propiedad privada. ¿Y la ciudadanía qué opina?”, lanzó el líder de Izquierda Unida, el comunista Cayo Lara. Además, recordó a los republicanos muertos en la Guerra Civil o exiliados en el franquismo.

“Todos los menores de 56 años no votamos la Constitución; es decir, que los 34 millones y medio de ciudadanos que hoy tienen derecho a voto, más de 22 millones, el 64%, no pudimos decidir sobre el modelo de Estado”, manifestó el nacionalista valenciano Joan Baldoví, al recordar que en 1978 la edad para votar era 21 años.

“La baraja está trucada, solo salen reyes”, aseguró Sabino Cuadras, de la coalición independentista vasca Amaiur, que no quiso participar en la votación.

Los independentistas catalanes ERC votaron “no” y los nacionalistas catalanes CiU y vascos PNV se abstuvieron, ilustrando las turbulencias a las que tendrá que hacer frente Felipe VI.

Rubalcaba llamó a los legisladores a “no desperdiciar ni la oportunidad política que hoy se nos abre, ni el impulso por la llegada de un nuevo rey” para llevar a cabo una reforma constitucional.