Justicia frenó este viernes la prohibición de uso de esa prenda en las playas

 26 agosto, 2016
Ciudadanos sostienen pancartas durante una protesta contra la prohibición del burkini en Francia, organizada por Frente al racismo, afuera de la embajada de Francia en Londres este viernes 26 de agosto.
Ciudadanos sostienen pancartas durante una protesta contra la prohibición del burkini en Francia, organizada por Frente al racismo, afuera de la embajada de Francia en Londres este viernes 26 de agosto.

Marsella, Francia

Varios alcaldes franceses anunciaron el viernes que mantendrán sus decretos de prohibición contra el burkini, pese a que el Consejo de Estado se pronunció en la jornada contra la interdicción de usar la prenda en la localidad vecina de Villeneuve-Loubet.

La alcaldía de Niza "va a seguir multando" a las mujeres que usen burkini, mientras la ordenanza local de su municipio no sea invalidada.

En tanto, el alcalde de extrema derecha de Fréjus, David Rachline, perteneciente al Frente Nacional, consideró que su disposición "sigue siendo válida" en su localidad, así como el edil socialista de la ciudad corsa de Sisco.

El Consejo de Estado, la más alta instancia administrativa francesa, frenó este viernes la prohibición del uso del burkini en Villeneuve-Loubet.

"En ausencia de riesgo, la emoción y los temores provocados por los atentados terroristas no bastan para justificar legalmente la prohibición" del burkini decidida en Villeneuve-Loubet (sureste), la primera localidad en la que se implantó la medida, subrayó el Consejo de Estado.

"La ordenanza en litigio constituye un atentado grave y manifiestamente ilegal contra las libertades fundamentales que son la libertad de movimiento, la libertad de conciencia y la libertad personal", añadió el Consejo en su fallo.

Este pronunciamiento abre la vía a recursos similares en la treintena de otros municipios que implementaron ordenanzas similares.

La decisión de último recurso de la más alta instancia administrativa francesa, celebrada por los representantes del culto musulmán y organizaciones proderechos, será vinculante para toda Francia, donde una treintena de localidades imitaron la prohibición de Villeneuve-Louvet.