15 abril, 2013

GINEBRA. EFE El Gobierno suizo reafirmó –durante el fin de semana– su oposición al principio de intercambio automático de información en materia de evasión fiscal y no pretende relajar su política de secreto bancario, pese a las presiones de la Unión Europea (UE).

“No existe ninguna razón para cambiar de estrategia en materia fiscal”, afirmó ayer el presidente de la Confederación Helvética, Ueli Maurer, en una entrevista con el diario suizo Matin Dimanche.

Para el presidente, el secreto bancario es un valor al mismo nivel que el secreto médico, por lo que el Estado debe respetar absolutamente la esfera privada.

“Suiza seguirá aplicando la norma internacional que es el intercambio de informaciones a la demanda y no el automático”, aseguró la ministra de Finanzas, Eveline Widmer-Schlumpf.

“El intercambio automático de informaciones no está listo para imponerse mientras las plazas financieras de América y Asia rechacen ese modelo, aunque podemos imaginar la coexistencia de varios estándares”, agregó la ministra.

Lucha contra evasión. Los ministros de Economía de la UE lograron forjar un amplio consenso sobre la necesidad de crear un frente común en la lucha contra la evasión fiscal, aunque Austria abrió grietas por su oposición a relajar su secreto bancario.

El nuevo impulso para actuar contra los evasores tiene su origen en las recientes revelaciones sobre una red gigante de traslado de fondos a paraísos fiscales, lo que propició la unión de cinco países miembros para responder a este desafío.

España, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido decidieron crear un proyecto piloto para trabajar en el intercambio multilateral de información, basado en el modelo acordado con EE. UU.

Los cinco países quieren llevar ese mensaje al G20.