Candidatos creen que presidente usa capturas recientes para su campaña

 5 abril, 2012
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París. AFP. Los adversarios del presidente francés, Nicolás Sarkozy, lo acusaron ayer de utilizar las detenciones de islamistas radicales para su campaña de reelección, cuando su principal rival, el socialista François Hollande, busca relanzar su campaña.

Una nueva oleada de detenciones en círculos islamistas concluyó ayer con 10 capturas, la segunda desde los asesinatos de militares y de niños judíos perpetrados entre el 11 y el 19 de marzo en la región de Toulouse por un joven yihadista, Mohammed Merah.

Sarkozy, quien comparó el traumatismo causado en Francia por estos siete asesinatos con el del 11 de setiembre del 2001 en los EE. UU., proclamó la tolerancia cero respecto a los radicales susceptibles actos violentos.

Entre tanto, 13 islamistas detenidos el viernes pasado fueron inculpados por asociación ilícita con fines terroristas. Nueve ingresaron ayer en la cárcel.

Las detenciones del viernes pasado fueron ampliamente mediatizadas. De la misma forma, el gobierno ordenó la mayor publicidad de las expulsiones de imanes radicales o el rechazo de acoger en territorio francés a predicadores musulmanes, como el muy controvertido Youssef al-Karadaoui.

Críticas. Las sospechas de utilización política empezaron a hacerse públicas entre los adversarios de Sarkozy a 18 días para la primera vuelta de las presidenciales, previstas el 22 de abril y el 6 de mayo.

“Las intervenciones policiales de este orden, bajo el control de la Justicia, no deberían hacerse, de forma publicitaria, escenificada. La seguridad y la escenificación son cosas diferentes”, dijo el candidato centrista, François Bayron.

François Hollande, que los sondeos siguen dando como ganador en segunda vuelta, estimó –por su parte– que el Estado “debería o habría podido, quizás, hacer más, y más pronto”, aunque no quiso acusar a Sarkozy de recuperación política en plena campaña electoral.

“Estoy por la firmeza, no por el espectáculo, y siempre me choca ver que las televisiones están allí”, declaró la jefa del Partido Socialista, Martine Aubry.

La lucha contra islamistas violentos seguía, sin embargo, copando el espacio mediático, en momentos cuando Hollande busca dar un nuevo empuje a su campaña.

Ayer, el político atendió en Rennes una reunión pública muy simbólica, junto a Ségolène Royal, candidata derrotada en el 2007, al igual que excompañera sentimental de Hollande y madre de sus cuatro hijos. Pese a las discrepancias políticas y privadas, el mitin tenía como objetivo demostrar la unidad del bando socialista.

El candidato habló de la reducción del salario del presidente, el bloqueo al precio de la gasolina y una modificación de la reforma de las jubilaciones.