Este miércoles se revelarán los detalles de dicha Carta Magna; mientras el Ejecutivo y Legislativo redactan una definitiva

 22 julio, 2014

Bangkok

Manifestantes tailandeses cierran sus bocas y parpadea el signo de 'hermandad, la libertad y la igualdad', durante una manifestación contra el golpe de estado en un centro comercial en Bangkok.
Manifestantes tailandeses cierran sus bocas y parpadea el signo de 'hermandad, la libertad y la igualdad', durante una manifestación contra el golpe de estado en un centro comercial en Bangkok.

El rey de Tailandia, Bhumibol Adulyadej, aprobó hoy la Constitución interina que le presentó la junta militar que gobierna el país desde el golpe de Estado incruento del pasado 22 de mayo, después de meses de manifestaciones antigubernamentales.

Un portavoz del Ejercito confirmó a los medios locales que el monarca aprobó la Carta Magna en un audiencia con el jefe de la junta militar, el general Prayuth Chan-ocha, en el palacio de Klai Kangwon.

El Consejo Nacional para la Paz y el Orden, el nombre oficial de la junta militar, revelará mañana los detalles del nuevo texto constitucional que sustituye al derogado tras la asonada del 22 de mayo.

El plan de los golpistas, según expuso en su día Prayuth, es formar un nuevo Gobierno con esta Carta Magna, que irá seguido por el establecimiento de un Parlamento en setiembre.

Prayuty, que tendría que jubilarse en setiembre, aparece en los pronósticos de los analistas como el candidato favorito a primer ministro.

En tanto , el Poder Ejecutivo y Legislativo introducen reformas en el país, una comisión elaborará una Constitución definitiva en un plazo de unos 300 días, de forma que los tailandeses puedan acudir a las urnas para restablecer la democracia en octubre de 2015.

Tailandia ha padecido 12 golpes de Estado y siete intentonas desde el establecimiento de la democracia.

El último levantamiento es fruto de la grave crisis política que arrastra el país desde el golpe militar que derrocó al primer ministro Thaksin Shinawatra en 2006 y que se tradujo en los años siguientes en multitudinarias manifestaciones contra el Gobierno de turno.