A seis días después de la muerte del excapitán, aún no se han decidido ni el lugar de su cremación ni el de su sepultura

 17 octubre, 2013

Roma

Erich Priebke, en diciembre de 1995, luego de ser extraditado.
Erich Priebke, en diciembre de 1995, luego de ser extraditado.

Los restos mortales del criminal nazi Erich Priebke se encontraban todavía este jueves en el aeropuerto militar italiano de Practica di Mare, al sur de Roma, indicó este jueves la agencia Ansa.

Estas informaciones contradicen a otras anteriores que aseguraban que el féretro había abandonado el aeródromo rumbo a un destino desconocido.

Seis días después de la muerte del excapitán, aún no se han decidido ni el lugar de su cremación ni el de su sepultura.

El martes se canceló un funeral religioso en Albano Laziale que iba a oficiar una comunidad católica ultraconservadora, debido a la indignación generada en los residentes antifascistas y los disturbios provocados por militantes de movimientos pronazis.

Los restos mortales de Priebke pasaron la jornada del miércoles en el aeropuerto de Pratica di Mare.

El abogado de Priebke, Paolo Giachini, que acogió en su casa al criminal durante los últimos 15 años en condición de arresto domiciliario tras su condena a cadena perpetua, indicó que corresponde a Italia ocuparse de su entierro.

El prefecto de Roma, Giuseppe Pecoraro, muy criticado por su gestión de este asunto -primero autorizó la ceremonia religiosa por los curas integristas y luego la anuló, a lo que siguió un rocambolesca transferencia de los restos al aeropuerto militar de Pratica di Mare- afirmó que "se han establecido contactos con Alemania", su país de nacimiento.

Sin embargo, Berlín aseguró no haber "recibido por el momento ninguna petición" de las autoridades italianas.

Italia, por su parte, afirmó que correspondía a la familia realizar una solicitud de este tipo.

La ley italiana sobre la incineración exige efectivamente la autorización de los allegados del difunto.

Pero sus dos hijos -uno vive en Estados Unidos y el otro en Argentina, y ninguno tiene previsto viajar a Italia- solamente han "pedido que su padre tenga derecho a un funeral católico y que sus restos mortales sean respetados", según Giachini.