11 septiembre, 2015
Migrantes cruzan la frontera entre Grecia y Macedonia cerca del pueblo de Idomeni, in el norte griego, el martes 8 de setiembre. AFP
Migrantes cruzan la frontera entre Grecia y Macedonia cerca del pueblo de Idomeni, in el norte griego, el martes 8 de setiembre. AFP

Praga

República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia rechazaron, este viernes, las cuotas obligatorias de refugiados propuestas por Alemania, reflejando las profundas divisiones abiertas en Europa ante la crisis migratoria.

Los países "deben poder controlar el número de refugiados que están dispuestos a aceptar y a continuación ofrecerles (su) apoyo", dijo el ministro de Relaciones Exteriores checo, Lubomir Zaoralek, tras un encuentro en Praga con sus homólogos húngaro, polaco, eslovaco y alemán, Frank-Walter Steinmeier, quien acudió a la reunión para intentar hacerles cambiar de opinión.

Estos países, que ingresaron en 2004 en la UE con el abierto apoyo de Alemania, desafían a la canciller Angela Merkel que quiere imponer una política "obligatoria" de cuotas de refugiados en nombre de los valores fundamentales del proyecto europeo.

Tras varias dudas, Francia se sumó a la posición de Berlín y de la Comisión Europea, que desea repartir 160.000 refugiados desde la próxima semana.

Este viernes, Dinamarca —gobernada por un partido liberal con el apoyo de una formación antimigración— también anunció que rehusa sumarse a este sistema de repartición centralizada de refugiados.

"Ya hay una repartición informal de solicitantes de asilo en Europa" y los daneses "estamos situados muy alto" dijo la ministra de Integración, Inger Stojberg. Dinamarca recibió 15.000 demandas de asilo en 2014 y, según Eurostat, en proporción con su población es el quinto país en haber recibido refugiados, más que Alemania.

Entretanto, sigue incesante el flujo de refugiados en su camino hacia Europa occidental.

Alrededor de 7.600 migrantes entraron en Macedonia entre el jueves por la noche y el viernes por la mañana, un récord desde que comenzó la crisis migratoria.

Alemania, que mantiene su política de puertas abiertas y es el destino más deseado por muchos de los refugiados, espera a 40.000 refugiados este fin de semana, informó en Praga el ministro Steinmeier.

Tras recordar que Alemania acogerá a 800.000 migrantes este año, Steinmaier aseguró que hace falta "ponerse de acuerdo sobre un reparto justo de los que aún están de camino".

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