El historiador que desacreditó el mito de Drácula

 23 mayo, 2014

BUCAREST. AP Radu Florescu fue un historiador nacido en Rumania, profesor y filántropo que intrigó profundamente a la cultura popular estadounidense cuando escribió un libro que vinculaba al imaginario conde Drácula con el príncipe rumano del siglo XV conocido como Vlad El Empalador.

Florescu falleció el domingo anterior a los 88 años en Mougins, Francia, por complicaciones de una neumonía, dijo su hijo John Florescu a The Associated Press.

Florescu escribió una docena de libros, pero el que realmente le dio la fama fue In Search of Dracula ( En busca de Drácula ), que hizo a dúo con Raymond T. McNally en 1972, y en el que aseveró que el autor irlandés Bram Stoker basó el personaje de Drácula en su novela de 1897 en Vlad.

“Ningún estadounidense ha educado a más estadounidenses sobre Rumania –y Drácula– que el profesor Florescu. Tuve la gran suerte de ser uno de sus agradecidos estudiantes”, dijo Jim Rosapepe, exembajador de Estados Unidos en Rumania.

Florescu era el director del Centro de Investigaciones sobre Europa Oriental en el Boston College, que dirigió, entre 1986 y 2008. En años recientes, ofreció becas a alumnos rumanos destacados para que estudiaran en el área de Boston, narró su hijo.

La casa real rumana envió el lunes sus condolencias a nombre del ex rey rumano Miguel, quien fue obligado a abdicar en 1947 por el gobierno comunista.

Nacido en Bucarest en 1925, Florescu se marchó de Rumania en el Expreso del Oriente cuando tenía sólo 13 años, en el momento que comenzaba la II Guerra Mundial, y viajó a Inglaterra, donde su padre era embajador en funciones.

El joven Florescu se ganó una beca para estudiar en la Universidad de Oxford, donde fue alumno de sir William Deakin, el biógrafo de Winston Churchill. Posteriormente se mudó a Estados Unidos y terminó viviendo en Boston.

Florescu exhortó a los rumanos a aceptar de buena gana sus nuevas libertades después del fin del comunismo en 1989. Fue condecorado por los presidentes rumanos Ion Iliescu y Emil Constantinescu por sus contribuciones a la sociedad rumana.