Ciberseguridad, la economía y las disputas territoriales son parte de la agenda de mandatario durante su visita en Estados Unidos

 22 septiembre, 2015
El presidente de China , Xi Jinping, habla durante el banquete de bienvenida en su visita oficial a Estados Unidos
El presidente de China , Xi Jinping, habla durante el banquete de bienvenida en su visita oficial a Estados Unidos

Seattle, Estados Unidos

El presidente chino Xi Jinping , en visita oficial a Estados Unidos, rechazó este martes acusaciones de que Pekín respalda la piratería informática y los robos electrónicos, calificando esa práctica de crimen que debe ser castigado.

"China es una ferviente defensora de la ciberseguridad. También es una víctima de la piratería informática", dijo en un discurso en Seattle (oeste de EEUU) ante empresarios estadounidenses, en su primer día de visita oficial a Estados Unidos.

"El gobierno chino no se involucrará en ningún robo comercial de ningún tipo ni alentará o respaldará intentos de este tipo", añadió.

Xi, presionado por Washington para que actúe contra presuntos grupos chinos que están robando secretos e información protegida por la propiedad intelectual a compañías estadounidense a través del hackeo de sus redes informáticas, indicó que China está pronta para establecer un "mecanismo conjunto de diálogo de alto nivel" con Estados Unidos para combatir el cibercrimen.

Pero en una aparente respuesta a amenazas estadounidenses de aplicar sanciones económicas a funcionarios chinos por estas presuntas actividades de piratería informática, Xi sostuvo que el robo cibernético es un crimen que debe ser perseguido por la justicia.

"Esos robos informáticos comerciales y hackeos contra redes gubernamentales son crímenes que deben ser castigados según la ley y los tratados internacionales relevantes", aseguró.

La visita de Xi se produce en un contexto de tensiones entre los dos países debido a recientes casos de piratería informática, como el robo en junio de datos personales de millones de empleados federales estadounidenses, atribuidos a China por la prensa, aunque Pekín aseguró entonces que las acusaciones son "irresponsables y sin fundamento".

El objetivo del mandatario en la costa oeste será doble. Por un lado, buscará disipar las tensiones con Washington por las islas en disputa en el Mar de China Meridional, los ataques de piratas informáticos y las acusaciones de prácticas comerciales desleales contra inversores estadounidenses en China.

Por otro lado, sus encuentros con empresarios y un discurso que dará en Seattle frente a dirigentes de varios estados del oeste del país que mantienen relaciones estrechas con China, le permitirán demostrar al pueblo chino que Estados Unidos lo considera un interlocutor comercial serio.

En una entrevista publicada el martes en el Wall Street Journal (WSJ), Xi describió a China y a Estados Unidos como líderes mundiales unidos. "Juntos, China y Estados Unidos cuentan con un tercio de la economía mundial, un cuarto de la población total y una quinta parte del comercio global", dijo.

"Si dos grandes países como los nuestros no cooperan entre sí, imagínense qué podría pasar en el mundo", añadió.